14,640 Islas, O. El extropismo como esperanza. El Universal, Tech Bit, columna Proyecto Internet, 15 de junio de 2020.

El extropismo como esperanza

Octavio Islas

 

A pesar de los notables progresos que se desprenden de la acelerada digitalización del mundo, la furiosa propagación del covid-19 nos ha hecho sentirnos indefensos. Ello inevitablemente nos estimula a reflexionar sobre la enorme fragilidad del organismo humano.

 

En tan prolongada cuarentena, no pocas personas hemos experimentado una extraña y preocupante sensación de soledad, al advertir que la especie humana efectivamente podría estar en peligro de extinción.

 

Me parece que la propagación del covid-19 finalmente podrá ser controlada. Sin embargo, temo que en el futuro no estaremos exentos de nuevas y desagradables sorpresas, podríamos enfrentar nuevos virus, posiblemente más peligrosos y letales que el covid-19.

 

Las efectivas posibilidades del transhumanismo biológico, aún distante, lo perfilan como una estupenda oportunidad para superar gran parte de nuestras limitaciones biológicas.

 

El sueño del vencer a la muerte ha sido una de las grandes utopías recurrentes en la historia del hombre.

 

En la Epopeya de Gilgamesh, la primera novela conocida en la historia de la humanidad -data del siglo XVIII a.d.c., y fue grabada en escritura cuneiforme, en sumerio-, por primera vez fue abordado el ideal de una vida sin fin.

 

Según el relato, el gran rey de Uruk buscó a Utanapisti, superviviente del diluvio, a quienes los dioses le concedieron la inmortalidad. Finalmente, el rey de Uruk reconoció que su búsqueda carecía de sentido, pues la inmortalidad está fuera del alcance de los mortales.

 

En la Ilustración, ambiente idóneo en la ruta de la rebelión del hombre contra la naturaleza, Juan Jacobo Rousseau introdujo la noción de perfectibilidad potencialmente infinita del ser humano.

 

En la novela El retrato de Dorian Gray, con acentuada temática faustiana, el destacado escritor irlandés Oscar Wilde describió la vida de un atractivo y exitoso hombre, obsesionado por mantenerse siempre joven.

 

El hedonismo como eje de vida y el culto apasionado a la belleza se proyectan como poderosas razones para intentar extender los mejores años de nuestra vida.

 

En el ámbito de la filosofía, Federico Nietzsche, en Así habló Zaratustra, anticipó el advenimiento del superhombre.

 

En los años recientes, Ray Kurzweil, director de la Universidad de la Singularidad, proyecto financiado por Google, se ha distinguido como uno de los principales promotores de la hibridación sistémica hombre-máquina, factible desde el imaginario de la inteligencia artificial y la robótica.

 

En el libro The Singularity is Near. When Human Transcend Mind (2005), Kurzweil afirmó la necesidad de crear una nueva especie, radicalmente diferente de la nuestra, muy superior tanto en lo intelectual como en lo biológico.

 

En los próximos años será posible transitar de lo terapéutico a lo mejorativo. Podrán ser

reparados genes patógenos, portadores de terribles enfermedades, desde el genoma de células embrionarias. También podremos mejorar nuestro envejecimiento, aumentando significativamente nuestras capacidades perceptivas e intelectuales.

 

Nanorobots susceptibles de ser introducidos a nuestro organismo podrán diagnosticar y curar disfunciones y enfermedades. Además, a través de Big Data, podrá prescribirse medicina personalizada.

 

Se espera que las nanotecnologías puedan construir y reparar cada molécula dañada, cada tejido y órgano. Los nanorobots podrán destruir virus, extendiendo la vida de las personas.

 

El extropismo como esperanza

 

Ante el doloroso saldo que nos ha dejado la pandemia, resulta sensato poder desear mejorías inmediatas en la humanidad, las cuales podrán ser posibles gracias al progreso de la ciencia y la tecnología, tal como propone el extropismo.

 

El extropismo es una de las primeras corrientes filosóficas del transhumanismo y

sostiene que, gracias a los notables adelantos de la ciencia y la tecnología, algún día las personas podrán vivir de forma indefinida.

 

Max More (1964), destacado futurólogo británico, es reconocido como fundador del extropismo, cuyas bases teóricas y conceptuales presentó en el libro Los principios de la Extropía (1988). More y Nick Bostrom son considerados como los padres fundadores del movimiento transhumanista. More además es autor de un brillante texto sobre la historia del transhumanismo.

 

El término extropía fue acuñado por Tom Bell en enero de 1988 y, permite designar el grado de inteligencia de un sistema de vida o de organización, el orden funcional, la vitalidad, la energía, la vida, la experiencia, y su capacidad y conducción de mejoras y crecimiento.

 

En 2003, More presentó el texto “Principios expropianos 3.0”, en el cual desarrolló los cinco ejes fundamentales de esa corriente del pensamiento transhumanista: Endless eXtension, transcending restriction, overcoming property, intelligence, Smart Machines.

 

Endless eXtension

Los expropistas buscan el crecimiento y el progreso permanente en todos los aspectos humanos.

“Buscamos continuamente el conocimiento, experimentamos constantemente, siempre desarrollamos técnicas que mejoran nuestras mentes, nuestros cuerpos, nuestra cultura y nuestro medio ambiente. Los extropistas afirman esta creencia y la llevan a su conclusión lógica (…) Deseamos la tecnología y la comprensión que nos permitan transformar y aumentar continuamente el cuerpo humano hasta que alcancemos vidas de vida radicalmente expandidas, sabiduría sobrehumana y poderes físicos / neurológicos más allá de cualquier cosa que podamos imaginar hoy”.

 

Transcending restriction

En el segundo principio, los extropistas proponen una eugenesia con pretensiones éticas, que afirma la necesidad de pasar del azar a la elección:

Los extropistas desean abolir todas las restricciones impuestas por la religión, el proteccionismo, la segregación, el racismo, la intolerancia, el sexismo, el ageismo y cualquiera de los otros temores y odios arcaicos que continúan limítanos hoy. Buscamos la libertad para todas las criaturas vivientes y creemos que toda la humanidad puede trabajar en conjunto, sin límites, en relaciones sociales alegres que se basan en una comunicación honesta y amabilidad empática. Nos oponemos a las leyes autoritarias, a la vigilancia y el control social. Favorecemos la libertad de expresión, la libertad de acción y la libertad de experimentación en nuestro esfuerzo constante por trascender todas las limitaciones del potencial humano. También deseamos la capacidad de dirigir la evolución humana; elevarse por encima de nuestro comportamiento animal actual de conflicto y dominación y abandonar todos los rasgos heredados física y psicológicamente insalubres. Usando la terapia genética y los aumentos técnicos, podremos crear mentes más avanzadas que viven en cuerpos humanos más saludables. Podremos eliminar enfermedades neurológicas, físicas y mentales que han afectado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. En última instancia, queremos que la vida y la forma en que la vivimos sea una elección consciente que no esté limitada por un inicio repentino de enfermedad o muerte genéticamente programada”.

 

Overcoming property

El tercer principio, que descansa en el imaginario de la justicia social, podría ser recuperado por la vanguardia de la inteligencia socialista para emprender la indispensable actualización del relato marxista. Destacados futurólogos, como Jeremy Rifkin advierten que las redes colaborativas de nuevos comuneros -prosumidores, de acuerdo con Alvin y Heidi Toffler- anticipan el posible fin del capitalismo:

“reformar leyes humanas arcaicas y obsoletas que rigen la posesión mejorando y / o aniquilando términos como propiedad, derechos de autor, patente, dinero y propiedad. Creemos que las regulaciones actuales promueven la codicia y, en última instancia, son destructivas en un grado mucho mayor de lo que son beneficiosas. Millones de personas mueren cada año porque las compañías farmacéuticas no están dispuestas a compartir sus descubrimientos e insisten en vender sus productos a precios asesinos e inconcebibles. Las industrias del cine y la música están alienando con éxito a sus propios clientes al perseguir a las personas que comparten archivos entre sí en Internet. Creemos que es una locura que cualquiera pueda poseer una idea, un plano, un pensamiento, una melodía o un genoma. El progreso humano avanzará mucho más rápido si todos comparten el conocimiento, la cultura y los recursos para el bienestar general de todos los habitantes de la Tierra”.

 

Intelligence

El cuarto principio define el concepto extropía y sus alcances:

“La extropía es lo opuesto a la entropía; es el inverso del caos y el letargo. En cierto modo, es la única excepción a la Segunda Ley de la Termodinámica. La extropía es inteligencia, creatividad, orden, pensamiento crítico, ingenio y energía ilimitada. El material más valioso del universo es la información y la imaginación para hacer algo con él; con estas dos cualidades, realmente no hay límite para lo que se puede lograr. Creemos en el optimismo, el pensamiento independiente, la responsabilidad personal, la autodirección, la autoestima, el pensamiento crítico y el respeto por los demás. No creemos en hacer las cosas porque así es como siempre se han hecho, creemos en el pensamiento racional; utilizando nuestras habilidades de razonamiento deductivo en lugar de depender de la fe ciega e irracional, la superstición y el dogma tradicional”.

 

Smart Machines

En el quinto principio, los extropistas definen uso y el sentido de inteligencia artificial (IA) que desean para beneficio de la humanidad:

“Un objetivo principal del extropismo es el logro de la inteligencia artificial amigable. Promovemos el desarrollo de robots, computadoras y todas las máquinas que pueden emular el pensamiento humano, copiar mentes y obtener inteligencia que excede la capacidad humana. Respaldamos plenamente los ambiciosos proyectos en curso en el mundo actual en los que se están construyendo robots para facilitar todo, desde el cuidado de los ancianos hasta la construcción de mejores máquinas. A este respecto, los extropistas son singulares. Creemos que una vez que se haya desarrollado la inteligencia artificial inteligente, muchos de los otros objetivos extropistas serán conseguidos naturalmente y en poco tiempo. Apoyamos todos los fondos para la investigación que promueve esta ambición, y nos oponemos a toda legislación que impida el progreso hacia esta intención”.

 

El futuro inmediato

 

Una vez superada la crisis del covid-19, los argumentos de los bioprogresistas se habrán fortalecido y un mayor número de personas estarán convencidas de la necesidad de acelerar el desarrollo de las nanotecnologías, biotecnologías, informática (big data) e internet de las cosas (NBIC) para consumar el tránsito del azar a la elección.

 

Las religiones encontrarán un gran aliado en el bioconservadurismo. Sin embargo, las ventajas prácticas y los resultados del solucionismo bastarán para desmoronar no pocos de los argumentos autoritarios que suelen oponer al desarrollo de la ciencia y la tecnología.

 

 

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