13,488 Octavio Islas, El Universal, Tech Bit, viernes 23 de marzo 2018, Cambridge Analytica, Fecebook y el INE

Octavio Islas

La cinta The circle (2017) -en castellano: El círculo-, dirigida por James Ponsoldt, basada en la  novela honónima que en 2013 escribió Dave Eggers, anticipó la posibilidad de que una firma de Internet pudiera convertir la supresión de la privacidad en el gran negocio en Internet.

Imposible no suponer que la cinta parece inspirada en Facebook, particularmente al considerar las posibles implicaciones de la filtración de datos privados con fines electorales por la empresa Cambridge Analytica.

Cuando Julian Assange aseveró que Facebook es la “máquina de espionaje más espantosa jamás inventada. Los usuarios están creando la base de datos más completa del mundo para la inteligencia de los EE. UU” [https://www.csoonline.com/article/2229148/microsoft-subnet/microsoft-subnet-julian-assange-facebook-is-a-spy-machine-for-us-intelligence.html] las afirmaciones del perseguido fundador de WikiLeaks fueron consideradas por no pocos especialistas como de propias de la ciencia ficción.

Posteriormente Edward Snowden definió.a Facebook como “una compañía de vigilancia rebalutizada como red social” [https://www.genbeta.com/redes-sociales-y-comunidades/facebook-es-una-compania-de-vigilancia-rebautizada-como-red-social-afirma-edward-snowden].

Para atenuar tan incómodos cuestionamientos, Zuckerberg pretendió posicionarse como el gran promotor de la conectividad mundial. Por tal motivo, el 20 de agosto de 2013 lanzó el proyecto Internet.org para acelerar la penetración de Internet en el mundo. Sin embargo, la iniciativa fue comparada por la prensa especializada con el Project Loon, de Google. El 26 de septiembre de 2015, Facebook anunció el nuevo nombre de la iniciativa de Zuckerberg destinada a acelerar la penetración mundial de Internet: Free Basics.

A pesar de tan nobles propósitos, la agresiva imagen empresarial de Zuckerberg prevaleció, confirmándose ésta con la compra de WhatsApp, CrowdTangle, Instagram y los fallidos intentos por adquirir Snapchat.

La investigación que fue publicada el viernes 16  por  The Guardian, The New York Times y Channel 4 News, señalando que Cambridge Analytica podría haber usado información obtenida inapropiadamente de unos 50 millones de usuarios de Facebook para tratar de influir en las elecciones que dieron el triunfo a Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, precipitó una delicada crisis de confianza en Facebook, la cual, más allá del imaginario mediático, representó un duro impacto financiero – en tan solo dos días Facebook perdió 10 por ciento de su valor-.

Mark Zuckerberg sostiene que se cometieron errores al proteger los datos de los usuarios de esa red social. El mensaje que Zuckerberg publicó en su muro definitivamente resulta emotivo: si no podemos hacerlo entonces no somos dignos de servirlos”, y fiel al manual básico de manejo de crisis agregó: “aunque han tomado acciones para evitar este tipo hechos desde años, todavía hay algo por hacer, y tenemos que dar un paso adelante y hacerlo”.

Debemos tener presente que hace unas semanas, Lorenzo Cordova, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) dio a conocer la celebración de un convenio con Facebook para reducir la circulación de noticias falsas en esa red en tan agitados tiempos de campañas.

Lorenzo Córdova rechaza que el convenio que el INE celebró con Facebook contemple la entrega de información personal de los mexicanos almacenada en la base de datos del padrón electoral.

Sin embargo, el convenio celebrado con Facebook tiene carácter confidencial -¿por qué?-, no especifica el propósito de combatir las noticias falsas –y se supone que ese fue el principal objetivo de lo negociado con Facebook-, y además concede a Facebook oficinas en las instalaciones del INE.

Al amparo de la turbulencia informativa, Andrés Manuel López Obrador aprovechó la oportunidad para señalar al empresario Claudio X González, quien “probablemente” contrató a la empresa Cambridge Analytica para usar la información en su contra, acusando además al INE por no haber investigado oprtunamente las operaciones de esa empresa en México.

Convendría no descalificar los cuestionamientos de López Obrador, considerándolos descabellados, como en su momento ocurrió con los señalamientos de Assange y Snowden. Podríamos llevarnos una gran sorpresa. Por lo pronto, Lorenzo Córdova alerta sobre un posible “evento de desinformación masiva intensiva contra el INE”. Efectivamente, de ficción.