13,129 Mediatelecom, La medida asimétrica más efectiva es abrir el mercado de TV de paga

  • Convergencia es una oportunidad para todos los operadores de competir
  • Los hogares más rentables ya tienen el servicio de telefonía y TV de paga
  • Abrir mercado con TV de paga no es incompatible con regulación asimétrica y preponderancia.

Apreciable lector. Observe usted atentamente las siguientes gráficas y juzgue por sí mismo.

Según datos del Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Informe Estadístico del Tercer Trimestre de 2016 del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), en México existen 33 millones de hogares (exactamente 33,003,302).

¿Quién es quién en telefonía y TV de paga?

De este total de hogares, a septiembre de 2016 Telmex-Telnor tenía 12.27 millones de líneas telefónicas fijas, equivalentes a 64.21 por ciento del total de suscriptores, tanto residenciales como no residenciales, según cifras del IFT. (Cabe aclarar que hemos consolidado tanto las líneas residenciales como no residenciales o de negocios de Telmex-Telnor, porque en TV de paga no existe esa distinción.)

Dentro de este mismo servicio de telefonía fija, Grupo Televisa (Bestphone, Cablecom, Cablemás, Cablevisión, Televisión Internacional y Cablevisión Red) posee 3.01 millones de líneas fijas o 15.74 por ciento de conexiones. El resto de los concesionarios reúne 20.03 por ciento o 3.82 millones de líneas fijas para completar, entre todos, 19.1 millones de suscripciones de telefonía alámbrica (residenciales y de negocios) al tercer trimestre de 2016.

De este mismo total de hogares de 33 millones, a septiembre de 2016 Grupo Televisa (Cablecom, Cablemás, Cablevisión, Cablevisión Red, Televisión Internacional y Sky) tenía 11.12 millones de suscriptores de televisión de paga, equivalentes a 54.35 por ciento del total de accesos de TV restringida, tanto satelitales como de cable. El resto de los competidores suman el 45.64 por ciento restante o 9.34 millones de suscriptores de TV de paga. El total de conexiones de televisión restringida al tercer trimestre de 2016 se ubicó en 20.47 millones, según datos del IFT.

De estas primeras cifras se desprende que 58 por ciento de los hogares en México tiene telefonía fija. Según el Inegi, en promedio cada hogar mexicano tenía 3.7 integrantes en 2015, lo cual arroja que 70.73 millones de personas tenía acceso a la telefonía fija. De esta cifra, 64 por ciento tiene contratado el servicio con Telmex-Telnor.

En cuanto a TV de paga, 62 por ciento de los hogares cuenta con el servicio (3T16), o sea, aproximadamente 75.75 millones de personas disfruta la TV por suscripción. El 54 por ciento de los hogares tiene contratada la TV de paga con algún proveedor de Grupo Televisa.
En México existen más hogares con televisión de paga (62%) que con telefonía fija (58%); la tecnología satelital contribuye a ese mayor porcentaje de hogares con televisión.

La diferencia radica en que Grupo Televisa ya empaqueta servicios y algunos suscriptores de TV de paga también reciben telefonía y banda ancha, lo cual es una ventaja competitiva y de retención del cliente. Telmex, en cambio, sólo empaqueta voz e Internet fijos, y algunos de sus clientes tienen contratada la TV de paga con otro proveedor.

Servicios y pobreza

Ahora pasemos a un detalle más fino. Los 33 millones de hogares en México están divididos en diez deciles, que tiene cada uno 3 millones 300 mil 320 hogares al 3T16. Los hogares están ordenados en deciles de acuerdo con su ingreso corriente trimestral. Los hogares que tuvieron cero ingreso corriente, se clasifican en el primer decil. Es decir, los hogares más pobres se ubican en el primer decil (I), en tanto que los hogares con mayores ingresos se ubican en el décimo decil (X).

Según el MCS 2015 del Inegi, se sabe que en promedio los hogares más pobres de México (decil I) tienen un ingreso corriente trimestral de 8 mil 169 pesos o 2 mil 723 pesos al mes. Los 3.7 integrantes de cada hogar decil I subsisten con 735.94 pesos al mes o 24.53 pesos diarios. En general, los deciles I al V muestran una condición precaria y cada integrante subsiste diariamente con menos de 86 pesos diarios, situación socioeconómica que vuelve prohibitivo o por lo menos dificulta la contratación de servicios de telecomunicaciones. Estos hogares se vuelven más dependientes de la televisión abierta y ven limitado su derecho de acceso a servicios, tecnologías, contenidos e información adicionales, debido a su condición de pobreza estructural que torna los servicios poco asequibles.En contraste, el decil X, el de mayores ingresos, en promedio tiene un ingreso corriente trimestral de 161 mil 568 pesos o 53 mil 856 pesos al mes. Cada integrante obtiene un ingreso corriente de 14 mil 555 pesos al mes o 485.19 pesos diarios.

Como se observa, los hogares ubicados en los deciles I al IV ven complicado contratar servicios fijos de telecomunicaciones como telefonía o TV de paga. Adicionalmente, más de 7.2 millones de hogares o 28.1 millones de personas se ubican en localidades de menos de 2 mil 500 habitantes, es decir, poblaciones pequeñas, aisladas o en áreas rurales, todas ellas en condiciones precarias.

Lo anterior nos lleva a decir que tanto la penetración de telefonía fija como de TV de paga alcanza de forma primordial los seis deciles de más ingresos en orden descendiente (X al V), aproximadamente 19.8 millones de hogares, lo cual se asemeja al número de suscritores en telefonía fija y TV de paga, respectivamente. Este agrupamiento no descarta que hogares de bajos ingresos ubicados en los deciles inferiores eventualmente tengan acceso al servicio, pero claramente son los menos por su precario ingreso económico.

Si Grupo Televisa y el resto de los operadores de televisión de paga ofrecen el servicio en 62 por ciento de los hogares (20.47 millones), preferentemente agrupados en los deciles de mayor ingreso, y Telmex-Telnor también tiene agrupados sus suscriptores en esos mismos deciles (con cierta presencia marginal en algunos hogares de bajos ingresos donde alcanza la red por las obligaciones de acceso universal), es claro que Televisa y Telmex compiten por el mismo mercado, por los mismos hogares.

También es racional la resistencia de Televisa a que Telmex logre la modificación a su título de concesión y que el IFT le autorice a prestar el servicio de televisión de paga, pues enfrentaría una competencia directa sobre sus suscriptores, que podrían optar por migrar a la red preponderante.

La oportunidad de la convergencia

Desde 2006 Televisa ha fortalecido su presencia en el negocio de la TV de paga adquiriendo empresas de cable, para abarcar el mayor número de hogares y fortalecer su negocio audiovisual ante los cambios en el sector.

Lo anterior debería mover hacia una política industrial hacia la convergencia. Telefónica puede fortalecer su oferta fija de banda ancha y TV de paga como lo hizo en Brasil al adquirir GVT y en España al comprar Canal+. Asimismo, AT&T adquirió DirecTV como una operación regional pero también puede integrar negocios convergentes con una adquisición de servicios fijos. Axtel y Megacable integrados en Grupo Altán están en proceso de instalar la Red Compartida y ofrecer servicios adicionales de banda ancha móvil y vender capacidad al resto de los operadores, que también podrán hacerlo.

Por esta misma distribución de hogares que hemos señalado (donde quedan marginados aquellos de menores ingresos), es evidente que la entrada de Telmex al mercado de la TV de paga no representa un riesgo para la dinámica competitiva sino su detonante, por la sencilla razón de que los principales hogares ya tienen el servicio de TV de paga con cualquiera de las empresas de Grupo Televisa o los demás concesionarios, y una segunda o tercera red oferente generaría competencia.

La entrada de todos los operadores a todos los mercados, servicios y plataformas es el detonante que se requiere para elevar la competencia, la oferta de servicios y los beneficios para los usuarios. La regulación no debe castigar a los suscriptores de telefonía fija a costa de defender a los operadores de TV de paga. Esta apertura del mercado de televisión de paga no exime a los operadores del cumplimiento de las medidas de preponderancia y la regulación asimétrica. Mientras en España Telefónica tiene poder sustancial, se le autorizó la compra de Canal+ y ahora es el principal proveedor de TV de paga. En Reino Unido el dominante British Telecom adquirió Everything Everywhere para añadir el mercado móvil al tiempo que acata la regulación asimétrica a través de Openreach.

Detonar la competencia

En México Telmex comenzaría a ofrecer el servicio de TV de paga a partir de cero, y competiría en principio por añadir valor a los 12.27 millones de suscriptores de telefonía fija que posee, que no cuenten con TV restringida o la tengan contratada con cualquier otro proveedor. La competencia sería agresiva y los beneficios mayúsculos.

Uno de los argumentos para restringir el acceso del preponderante en telecomunicaciones a la TV de paga es que dañaría la competencia y la libre concurrencia, pero ese planteamiento no se sostiene por la estructura del mercado y la distribución de los hogares que ya tienen servicio, y los que carecen de él por condiciones socioeconómicas de pobreza. Aun siendo agente económico preponderante, el regulador no puede sostener que Telmex afectaría la competencia en el mercado de TV de paga.

Según un estudio comparado de la consultora Ovum sobre precios de paquetes de TV de paga en América Latina, el costo mínimo medio de paquetes en México fue de 22.2 dólares PPP. Según el mismo estudio, el paquete básico de TV de paga más barato lo proporciona Dish de MVS Comunicaciones, equivalente a 20.5 dólares PPA (Mediatelecom, 2015).

La Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2015 del IFT advierte que seis de cada diez personas que no cuentan con sistema de TV de paga argumentan que el precio del servicio es la razón principal para no contratarlo. En las zonas rurales el porcentaje crece a 64 por ciento. En el ámbito rural la principal razón para contratar TV de paga es debido a que no reciben con calidad la señal de televisión abierta.

México es uno de los principales mercados de TV de paga en América Latina detrás de Brasil y delante de Argentina, Colombia y Venezuela por número de suscriptores. La consultora Dataxis ha advertido que la TV de paga “reducirá drásticamente su crecimiento en Latinoamérica hasta 2021”, con tasas de crecimiento inferiores a las del quinquenio 2010-2015. Dataxis pronostica que “México será el mercado con el mayor volumen de suscriptores en la región a partir de 2016, un periodo en el que el país acumularía no menos de 27 por ciento del total de abonados en la región. En términos de penetración, los mercados más saturados serán Argentina y México, ambos por encima del margen de 65 por ciento” (Dataxis, 2016).

Paradójicamente, ante la prospectiva de un mercado de TV de paga saturado en México los próximos años, la posibilidad de que Telmex incursione al servicio se vuelve cada día menos atractiva y el crecimiento orgánico demoraría mucho, con una presumible guerra de precios por servicios convergentes.

Con la entrada de Telmex los paquetes de servicios bajarían de precio por la economía de costos y el uso más eficiente de la red convergente, y eventualmente se incrementaría la penetración del servicio con base en una estrategia de ofrecer paquetes económicos para hogares de escaso poder adquisitivo. Sin embargo, los hogares instalados en la base de la pirámide o en los primeros deciles permanecerían excluidos del servicio, por las condiciones de pobreza estructural del país.

No obstante, otras opciones de video bajo demanda en línea a través de plataformas Over the top (OTT) serían una opción más viable que no requerirían esperar la decisión regulatoria. Datos del IFT al 3T16 revelan que 12 por ciento de los hogares en México están suscritos a algún servicio de video OTT. Algunos de estos hogares también tienen contratado un paquete de TV de paga de cable, fibra óptica o satelital.

Ante la irrupción de plataformas de video sobre demanda, la restricción histórica desde 1990 que pesa sobre Telmex de no poder dar televisión a través de su propia red podría llegar a un punto de inflexión en el cual la estructura y madurez del mercado de TV de paga tornen el servicio poco atractivo para realizar las inversiones, dejando ineficiente la infraestructura instalada.

Análisis Tecnologías de información Telecomunicaciones televisión

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