12,360 Radamés Camargo, Gonzalo Rojón, Caracterización del Mercado de Torres Celulares en México

Caracterización del Mercado de Torres Celulares en México

Radamés Camargo
radames.camargo@the-ciu.net

ciu
Gonzalo Rojon
gonzalo.rojon@the-ciu.net

 

La semana pasada el operador preponderante (Telmex-Telcel) dio a conocer su intención de escindir cerca de 11 mil torres celulares para crear una nueva empresa que denominará “Telesites”, siendo su objetivo, de acuerdo con un comunicado de la empresa, maximizar el valor de las torres, los sitios y la infraestructura pasiva, arrendándola tanto a Telcel como a terceros a valor de mercado.

Independientemente del deseo que tuviera este operador por librarse de las medidas de preponderancia, específicamente de la obligación de compartir su infraestructura pasiva que incluye estas torres, es necesario analizar cuáles serían sus implicaciones, de concretarse estos planes, sobre el escenario competitivo del mercado de torres celulares en México.

 

Dimensionamiento del Mercado de Torres en México

En nuestro país, como en el resto del mundo, las torres de telecomunicaciones móviles en un principio eran desplegadas y mantenidas por los operadores, ya que constituyen un elemento fundamental para el despliegue de su red y por ende, para la provisión de sus servicios.

A lo largo del tiempo, este mercado se ha transformado con el despliegue y compra de infraestructura por empresas dedicadas exclusivamente a arrendar torres celulares, mientras que los operadores se han enfocado a la provisión de servicios a los usuarios finales.

Los servicios de las empresas arrendadoras de torres celulares permiten la optimización en su uso de manera que más de una sola empresa puede arrendar estas, disminuyendo la necesidad de contar con infraestructura propia, y así, generar ahorros en los costos asociados al despliegue de redes.

Como elemento fundamental de la cadena productiva para poder brindar servicios de telecomunicaciones móviles, el arrendamiento de torres resulta en un habilitador de la competencia y del incremento en la huella de cobertura en el país. Ello ha permitido dar cauce e incluso, extender la operación de empresas que no cuentan con capital suficiente para un despliegue masivo de redes.

En el contexto nacional, existen alrededor de 30 mil torres de las cuales el operador preponderante posee el mayor número, al obtener una ponderación de 46.4% del total del mercado, lo cual le permite alcanzar una huella de cobertura de 94.2% de la población en México. Durante mucho tiempo, mantuvo la exclusividad en el uso de esta infraestructura, negando su compartición a otros operadores y por tanto, convirtiéndose en un monopolio virtual en varias zonas del país, donde el resto de los operadores no tenían cobertura.

 

Torres Instaladas: Distribución por Propietario

Fuente: Elaborado por The Competitive Intelligence Unit con información de los operadores (2014)

 

En segundo lugar, en términos de participación en el mercado, está American Tower con 26.5% de las torres instaladas en el país. Esta empresa estadounidense consolidó su operación como arrendadora de infraestructura de telecomunicaciones en México en 2013, año en el que adquirió las torres del operador Nextel, con el que convino un plazo de arrendamiento mínimo de 12 años.

En lo que toca al resto de los proveedores de servicios al usuario final se encuentra Movistar, que si bien tiene una participación equivalente a 24.1% del total de torres en el país, arrienda infraestructura a American Tower. Mientras tanto, Iusacell tan sólo posee 1.1% del mercado, colocándose como la empresa con menor participación en este sector. En esta línea, cabe señalar que el conjunto de operadores distintos al preponderante alcanzan una huella de cobertura de poco más de tres cuartas partes de la población en México.

Un jugador que debe ser contemplado en esta segmentación competitiva del mercado de torres es la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que si bien dedica su operación a la provisión de energía eléctrica en el país, también posee un número significativo de infraestructura de torres de mediana y alta capacidad que pueden ser utilizadas para montar antenas.

En el contexto internacional, es una práctica común que empresas como estas arrienden su infraestructura a los operadores para atender zonas geográficas en las que no cuentan con cobertura.

No obstante, la CFE en México ha mantenido el uso de sus torres en reserva para el mercado móvil, cuando podrían arrendarlas y facilitar que los proveedores de servicios puedan extender sus operaciones en el territorio nacional. En un país con un elevado déficit de infraestructura como el nuestro, se debe optimizar el uso de la existente, y así alcanzar un nivel de penetración de los servicios móviles de la totalidad de la población.

 

Futuro del Mercado de Torres en México

Un primer escenario consistiría en que una vez escindidas las torres del preponderante, las conserve y continúe obligado a compartir esta infraestructura con sus competidores en los términos que fija la regulación de preponderancia. Lo que se traduciría en menores barreras a la entrada y operación de empresas en los mercados.

Otro escenario es que se vendieran a algún actual competidor dentro del escenario competitivo, por lo cual existiría el riesgo de que se detone un caso más de concentración, dando lugar a una investigación y eventual determinación de poder sustancial en este mercado. Bajo este contexto, lo ideal sería que esta infraestructura fuera adquirida por dos o más empresas para evitar este tipo de fenómenos.

Sin duda es tarea del IFT como órgano regulador analizar cuáles serían las consecuencias de la escisión y posible venta de estas torres sobre el entorno competitivo.

Sería totalmente erróneo y contradictorio al mandato Constitucional que le dio origen, permitir que esta infraestructura, esencial para el desarrollo del sector de telecomunicaciones móviles en México, sea utilizada para coartar la competencia o realizar una simulación de transferencia de propiedad con el fin de eludir la obligación de compartir infraestructura con los operadores competidores o establecer convenios preferenciales para sus dueños anteriores.

Del aseguramiento de un ecosistema competitivo equilibrado en el mercado de torres celulares por parte del órgano regulador, dependerá que el mercado móvil alcance su potencial de desarrollo y cobertura, es decir, en el que todos los mexicanos sean usuarios de telecomunicaciones móviles.