19,223 Islas, O. La IA, tema central en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, proceso, 8 de noviembre, 2026

La inteligencia artificial, tema central en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno

Octavio Islas

La humanidad atraviesa por una difícil encrucijada en la cual el desarrollo tecnológico incluso podría definir el futuro mismo de nuestra especie. Los algoritmos, los centros de datos y los grandes modelos de lenguaje forman parte del intrincado escenario geopolítico contemporáneo.

Durante la reciente década, el discurso sobre la inteligencia artificial (IA) ha estado dominado por el optimismo tecnológico de Silicon Valley y la estrategia centralizada de Pekín. Ante este panorama, Iberoamérica debe definir su papel en tan complicado escenario.

Para Iberoamérica, el riesgo radica en convertirse en mera fuente de datos para entrenar sistemas de IA, mientras la riqueza generada, la propiedad intelectual y el control estratégico quedan en el extranjero.

La dependencia tecnológica también puede debilitar la diversidad lingüística. Una IA entrenada exclusivamente con criterios anglosajones o chinos podría marginar las lenguas cooficiales y las variantes del español y el portugués, erosionando así la soberanía cultural de Iberoamérica.

Diversos analistas advierten que la dependencia en materia de IA podría agravarse si la región no actúa a tiempo. En ese escenario, las administraciones públicas, las empresas y la ciudadanía quedarían sujetas a herramientas opacas que no responden a sus realidades jurídicas, sociales y culturales.

Frente a estos riesgos, la reciente firma de la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial ofrece una respuesta esperanzadora. Esta iniciativa fundacional convoca a veintidós naciones, unidas por vínculos lingüísticos y culturales, a definir el rumbo de su futuro digital.

En el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Madrid (España) los días 4 y 5 de noviembre de 2026, los representantes de los 22 países miembros de la Comunidad Iberoamericana: 19 de América Latina y tres de Europa —España, Portugal y Andorra— acordaron crear la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial con dos objetivos: reforzar la soberanía digital y cultural iberoamericana; construir una agenda común sobre inteligencia artificial.

En el apartado X de la Declaración de Madrid, documento que recoge los logros y principales acuerdos de la cumbre, fue destacada la creación de la Alianza. El texto establece:

Adoptamos la creación de la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, de conformidad con la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los Entornos Digitales, e invitamos a considerar la adhesión voluntaria a los países iberoamericanos, de conformidad con sus marcos jurídicos, prioridades y capacidades nacionales. Para ello, encomendamos su puesta en marcha bajo la coordinación de la SEGIB,[1] como instrumento para fortalecer la soberanía tecnológica y cultural de la región, en el entendido de que se trata de un instrumento de cooperación de aplicación gradual y complementario para aquellos países que se adhieran a la Alianza.

La Alianza se articula en torno a tres componentes operativos: datos e interoperabilidad, modelos de lenguaje y capacidades de cómputo.

  1. Un Espacio Iberoamericano de Datos e Interoperabilidad: Concebido como un bien público regional, este espacio no propone una base de datos centralizada, sino un ecosistema federado. Cada Estado decide qué información comparte y con qué garantías de seguridad y ética. Este modelo permite aprovechar la dimensión demográfica y cultural de una comunidad de más de 650 millones de personas, sin vulnerar la privacidad ni la legislación de cada país.
  • Modelos de lenguaje adaptados a nuestras lenguas: La IA debe comprender los idiomas y los matices culturales de sus usuarios. Impulsar modelos en español, portugués, lenguas cooficiales y lenguas autóctonas es esencial para la inclusión social y la vida democrática. Su adaptación al contexto iberoamericano permite ofrecer soluciones útiles para la educación, la salud y las administraciones públicas.
  • Optimización de las capacidades de cómputo: En lugar de construir grandes infraestructuras de forma aislada, la Alianza propone conectar la oferta y la demanda de potencia de cálculo existente mediante nodos nacionales o regionales. El objetivo es sumar capacidades técnicas y científicas para que investigadores y emprendedores locales dispongan de los recursos necesarios, sin verse obligados a emigrar o rematar a precios castigados sus proyectos.

A estos pilares se suma un anclaje fundamental: la defensa irrenunciable de los derechos humanos y la implementación práctica de instrumentos como la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los Entornos Digitales.

La Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial representa, por tanto, una ventana de oportunidad que no podemos permitirnos desaprovechar. Demuestra que es posible articular una gobernanza digital basada en el multilateralismo democrático.

Entre tanto, en México la elaboración y discusión de un marco regulatorio formal para la inteligencia artificial (IA) se encuentra en una etapa de intenso análisis legislativo y construcción institucional, pero sin una Ley General promulgada todavía.

El proceso transita por diversos frentes en el Congreso de la Unión, impulsado por múltiples iniciativas multipartidistas.

Mientras el Congreso afina la legislación general, el Estado mexicano ha comenzado a implementar directrices de política pública. Ejemplo de ello es el despliegue de estrategias orientadas a la soberanía tecnológica y la infraestructura pública —como el desarrollo del plan nacional y proyectos de supercomputación en instituciones del Estado— acompañados de principios éticos transversales (transparencia, no discriminación y gobernanza de datos).

Ante la ausencia temporal de una ley federal específica de IA, las organizaciones y desarrolladores en México deben regirse bajo el marco jurídico ya existente en materia de protección de datos personales (LFPDPPP), derechos de autor, normativas laborales y códigos de responsabilidad civil o penal (incluyendo reformas recientes aprobadas para sancionar la creación y difusión de contenidos falsos íntimos o deepfakes mediante IA generativa).


[1] La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), un organismo internacional de carácter intergubernamental que da apoyo institucional, técnico y administrativo a la Conferencia Iberoamericana y a sus Cumbres de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. Fue creada en 2005 (aprobada formalmente en 2003) y tiene su sede principal en Madrid, España, además de contar con oficinas regionales en otros puntos de América Latina.

https://www.proceso.com.mx/opinion/2026/11/8/la-ia-tema-central-en-la-xxx-cumbre-iberoamericana-de-jefas-y-jefes-de-estado-y-de-gobierno-383264.html

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.