13,223 Javier Medina, Rezago en IoT en México

Rezago en IoT en México

 

Además de las incontables aplicaciones en el aspecto individual (Smart Homes), la interconectividad juega un papel fundamental para el desarrollo de procesos de producción más eficientes. Actualmente existe una tendencia en el uso de nuevas tecnologías para la automatización de procesos productivos.

En este contexto de mecanización “inteligente”, el desarrollo de una industria tecnológica es imperativo para la exitosa inserción de nuestro país en la nueva dinámica de la economía mundial (OCDE p.17, 2017a). El llamado Internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés) ha impulsado una nueva visión sobre las posibilidades de la conectividad, ya sea entre individuos o máquinas.

Diagnosticar el nivel de desarrollo de IoT en un país es una tarea tan necesaria como difícil. Necesaria en razón de su importancia para el diseño de políticas públicas adecuadas que impulsen su adopción para beneficiar la productividad y competitividad. Por otro lado, es una tarea difícil debido a la amplitud, e incluso ambigüedad, con la que es tratado el concepto.

Un esfuerzo de medición citado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es el de Shodan de donde se obtiene la penetración de dispositivos IoT conectados por cada 100 habitantes. En 2015, esta medición ubicó a México en la posición 18 de los 24 países considerados, con 6.8 dispositivos IoT por cada 100 habitantes (OCDE p.85, 2017a). No obstante, la naturaleza de IoT es mucho más diversa, ya que la existencia de dispositivos con una conexión a Internet no necesariamente implica su uso con fines de IoT.

Tradicionalmente, este concepto se ha asociado con la conectividad entre dispositivos a través de la tecnología de identificación por radiofrecuencias (RIDF). No obstante, en un sentido más amplio, el IoT resulta ser simplemente la “comunicación” digital entre dos o más objetos dentro de una red. Consecuentemente, el número de dispositivos con una conexión machine-to-machine (M2M), es decir, el número de dispositivos capaces de conectarse entre sí sin la intervención humana, puede servir como otro acercamiento al grado de desarrollo de IoT en cada país. El concepto de comunicación M2M representa una posibilidad más de IoT.

Conexiones M2M por cada 100 habitantes

Fuente: The Social Intelligence Unit con información de OCDE a junio de 2016.

En términos de comunicaciones M2M por cada 100 habitantes, México se encuentra en último lugar entre los 28 países analizados en cifras recientes de la OCDE (OECD, 2017b). Estas métricas reflejan una amplia brecha con respecto al promedio, es decir, una diferencia de 11.6 conexiones por cada 100 habitantes.

Mientras que Suecia posee la mayor penetración de tarjetas M2M (77.3 por cada 100 habitantes), la penetración en México (1.6) resulta semejante a la de países como Eslovenia, Chile, Grecia y Austria, por debajo de las 3 conexiones M2M.

Ante este diferencial, México requiere estrategias efectivas para generar un ecosistema de desarrollo e innovación para el aprovechamiento de las ventajas económicas y sociales que el IoT ofrece. El Estado debe jugar un papel clave en el aprovechamiento y desarrollo del uso a gran escala de tecnologías M2M (OCDE p.6, 2012).

Actualmente se atraviesa una fase transición que debe servir para anticipar soluciones frente a los desafíos provenientes del uso de tecnologías de IoT y M2M, como los posibles problemas en propiedad intelectual de los datos y patentes, los requerimientos de capacidad para redes móviles y el riesgo de saturación o pérdida de información, el fortalecimiento de la seguridad cibernética en instituciones públicas, entre otros. En otras palabras, la ausencia de un ambiente regulatorio y de inversión óptimo pueden derivar en una limitante a la inserción del país en el nuevo contexto tecnológico.

Particularmente, el impulso a la inversión en investigación y desarrollo (R&D) es vital para el florecimiento del IoT. En 2015, el gasto en R&D, como porcentaje del Producto Interno Bruto de México fue 0.55%. Ello contrasta con el gasto ejercido por Suecia o Corea de 3.26% y 4.23%, respectivamente (OCDE, 2017c).

Si bien el panorama en México ya refleja una tendencia hacia el aprovechamiento del IoT, con ofertas orientadas a atender los requerimientos M2M de las empresas, es necesario realizar un estudio constante del estado de la industria y los hogares, así como proponer esquemas de inversión pública en desarrollo y educación, para evitar un mayor rezago.

Bibliografía

+OCDE (2012), “Machine-to-Machine Communications: Connecting Billions of Devices”, OECD Digital Economy Papers, No. 192, OCDE Publishing, Paris. http://dx.droi.org/10.1787/5k9gsh2gp043-en
+OCDE (2017a), “The next Production Revolution: Implications for Governments and Business”, OCDE Publishing, Paris. http://dx.droi.org/10.1787/9789264271036-en
+OCDE (2017b), Broadband Portal, Penetration (Actual Lines). http://bit.ly/1cP4RGV
+OCDE (2017c), Main Science and Technology Indicators, Vol. 2016, No. 2, OCDE Publishing, Paris. http://dx.doi.org/10.1787/msti-v2016-2-en