13,164 Mediatelecomm, ¿Por qué México tiene tan baja penetración de telefonía móvil?

  • Pobreza estructural y situación de aislamiento, principales barreras de penetración para el servicio móvil
  • Políticas de competencia no impactan en un mayor ensanchamiento del mercado
  • Políticas públicas deben focalizarse en garantizar el derecho de acceso a las TIC

Comparado con el resto de los países de América Latina, México tiene una escasa penetración de telefonía móvil. Sólo supera a Cuba (donde no existe un despliegue pleno de telefonía celular), Haití (el país más pobre de América Latina) y Ecuador (que recientemente depuró sus estadísticas). ¿Cómo se explica esta situación?

México, muy por debajo del promedio

Según el más reciente Mobility Report de Ericsson, hasta el tercer trimestre de 2016, en promedio la penetración del servicio móvil en el mundo fue de 101 dispositivos por cada 100 habitantes. México, pese a los avances de los últimos tres años, se mantiene rezagado en esta métrica con 90 dispositivos por cada 100 habitantes (2016), según cifras del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

La penetración medida por el número de dispositivos por cada 100 habitantes se mantiene como una de las principales metodologías para conocer el nivel de adopción de la tecnología móvil en un país o región. Lo anterior, gracias a que es relativamente fácil de obtener y porque considera el número total de SIMs de los operadores en un país, dividido por la población total.

La reforma en materia de telecomunicaciones de 2013 influyó en múltiples cambios que impulsaron un mayor avance del mercado móvil. Entre los principales logros destacan queMéxico alcanzó las tarifas de telefonía móvil más baratas de América Latina, las segundas tarifas de Internet móvil más asequibles de la región sólo detrás de Colombia, lasegunda velocidad más alta en Internet también en América Latina (3T16), la eliminación de la larga distancia nacional y la eliminación del roaming en América del Norte como una estrategia comercial de los operadores.

Sin embargo, pese a los anteriores avances, México se mantiene entre los países más rezagados en cuanto a penetración de telefonía móvil.

Muchos de los aspectos que se señalaban como principales causantes de la baja penetración han sido resueltos de un modo u otro por la propia legislación y la regulación, pero no hemos atestiguado un incremento significativo en la penetración como sucedió, por ejemplo, en Costa Rica a partir de la liberalización del mercado en 2011 (la penetración en Costa Rica pasó de 90% en 2011 a 116% en 2012 y 156% en 2015).

Hasta el tercer trimestre de 2016, la penetración de telefonía móvil en México era de 90 suscripciones por cada 100 habitantes, según datos del IFT. La cifra se encuentra aún por debajo del promedio mundial (101), pese a estar poco menos de 4 puntos por arriba del primer trimestre de 2014. También está alejada del promedio en América Latina, que es de 107 por ciento.

Otros países tampoco tienen una teledensidad plena

La baja penetración de telefonía móvil en México medida por el número de dispositivos no es exclusiva del país. Países desarrollados como Canadá (85 dispositivos por cada 100 habitantes), Israel (92) o los Países Bajos (95) también exhiben tasas de penetración por debajo de 100 por ciento de la población. Todos estos países representan casos excepcionales en cada una de las regiones donde se encuentran.

En ese sentido, México también es la excepción en América Latina. Considerando los países de esta región (con excepción del Caribe y Belice), el promedio de penetración es de 121.2 dispositivos por cada 100 habitantes. Destacan los casos de Uruguay, Costa Rica y Argentina que exhiben las tasas más altas de penetración con 160.9, 156.7 y 156.2 por ciento, respectivamente, según cifras obtenidas por Mediatelecom Policy & Law.

Conexiones vs. usuarios únicos

Como tal, la teledensidad no es una medida perfecta y se pueden hacer múltiples observaciones al respecto. Por ejemplo, al considerar el total de la población se asume que cada ciudadano puede poseer un dispositivo, incluidos niños y adolescentes o personas que ni siquiera cuentan con cobertura del servicio. Asimismo, esta medida desestima en gran parte el efecto de múltiple posesión de SIMs o conexiones por parte de los usuarios.

Según señala la metodología del IFT, “este indicador se calcula como el cociente de la variable de referencia (suscripciones de telefonía móvil) y la población. El dato de población utilizado corresponde a la estimación de mitad de 2014 y 2015 del Consejo Nacional de Población (Conapo)”.

Para tener una mejor idea de la penetración del servicio móvil, la GSMA incluye actualmente en sus informes la penetración por número de suscriptores únicos, es decir, el número total de usuarios sin considerar el número de SIMs que posean. Un usuario con tres SIMs cuenta como un suscriptor único.

Si se considera esta métrica, se observa que si bien México es el penúltimo país por número de SIMs activas en relación a la población total en América Latina, el número de suscriptores únicos respecto a la población total ubica a México en el octavo lugar de 16 países con una penetración del servicio móvil de 69 por ciento.

La diferencia descrita puede ser resultado de múltiples factores, principalmente, que la relación de SIMs por usuario móvil mexicano es relativamente más baja que en el resto de los países. Utilizando las cifras de la GSMA publicadas en el informe Mobile Economy 2016, se obtiene que México es el país con la menor cantidad de SIMs por usuario único, con tan solo 1.2, lo que contrasta con los 2.18 de Brasil, 2.02 de Guatemala o 1.91 que se registra en Costa Rica.

Es decir, si cada suscriptor único mexicano contara con el número de SIMs que en promedio tiene cada usuario brasileño, tendríamos que la penetración total por SIMs sobre la población en México sería de alrededor de 150 por ciento, un nivel más cercano al registrado en países como Argentina y Uruguay.

Lo anterior no explica del todo el número relativamente bajo en México de conexiones móviles respecto a la población total. Por ejemplo, Chile también exhibe un número bajo de SIMs por usuario, pero al mismo tiempo tiene una de las tasas de penetración más altas, siendo superior a 130 dispositivos por cada 100 habitantes.

Sí hay cobertura, pero la penetración sigue siendo baja

Uno de los factores más evidentes que afectan la penetración es la cobertura. Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la mayoría de los países en América Latina cuentan con una cobertura de red móvil superior a 90 ó 95 por ciento. Datos disponibles hasta 2013 publicados en el Reporte Global de Tecnologías de la Información del Foro Económico Mundial, muestran que México tenía una cobertura de 99.9 por ciento.

Si se consideran las redes 3G/4G, la GSMA estima que hasta el segundo trimestre de 2015, 5 por ciento de la población en México no contaba con cobertura de estas redes, contra 7 por ciento de Chile o 6 por ciento de Brasil. Asimismo, considerando el servicio de banda ancha móvil, 75 por ciento de la población en México encuestada por la GSMA señaló que no está suscrita al servicio pese a tener cobertura de red.

En general, se podría desestimar el factor de la cobertura como barrera para incrementar la penetración móvil o el número de dispositivos totales en el país, por lo que se deben considerar otros elementos.

No obstante, para el caso de México hay que tomar en cuenta la dispersión poblacional y la carencia de servicios básicos, incluidos los de telecomunicaciones. El 6.2 por ciento de la población del país vive en localidades menores a 2 mil 500 habitantes, consideradas como condición de aislamiento. Este porcentaje equivale a 6 millones 990 mil mexicanos. Según el Consejo Nacional de Población (Conapo), “la ubicación aislada impacta en la accesibilidad a servicios y productos básicos, por lo que se trata de un tema de suma importancia para satisfacer las necesidades más inmediatas y mejorar las oportunidades de desarrollo y bienestar de la población en estas circunstancias”.

El Conapo advierte que si bien el porcentaje de población en condición de aislamiento puede parecer pequeño en comparación con la población nacional de México, la cifra es superior a la población total de países como Paraguay, Nicaragua o Panamá. “La circunstancia de aislamiento y dispersión dificulta la provisión de servicios básicos, por lo menos mediante la construcción de infraestructura tradicional”, señala el Conapo, lo cual “requiere innovación en las políticas públicas”.

Asequibilidad ayuda, pero persiste pobreza

Uno de los principales aspectos a considerar es el precio y la asequibilidad de los servicios. Aunque ambos conceptos están interrelacionados, no necesariamente un precio bajo lleva a una mejor asequibilidad de los servicios, cuando se consideran los niveles de pobreza o ingreso de los hogares en un país determinado.

Durante el 2do. Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones (CLT) celebrado en Cancún en 2015, Raúl Katz, director de TAS, señaló que la asequibilidad en México continúa siendo una de las principales barreras para la adopción de servicios TIC. Según datos expuestos por el académico, la barrera económica estaría afectando a cerca de la mitad de los hogares para el acceso a servicios móviles básicos.

Deciles Porcentaje de ingreso para telefonía móvil prepago
10 0.36%
9 0.90%
8 1.26%
7 1.61%
6 1.99%
5 2.39%
4 2.96%
3 3.74%
2 4.97%
1 9.58%

La asequibilidad del servicio de banda ancha (fija y móvil) continúa como un desafío en la región. Se estima que un hogar latinoamericano en la base de la pirámide debe destinar aproximadamente 32.11 por ciento de sus ingresos mensuales para la adquisición de un servicio “ideal” (dos teléfonos inteligentes con voz y datos, TV paga y banda ancha fija).Una canasta básica de dos smartphones con voz y datos y TV de paga puede representar 12.42 por ciento. En México, la canasta ideal puede representar hasta 34.44 por ciento del ingreso de los hogares, superior al promedio latinoamericano, según el estudio Iniciativas para el cierre de la brecha digital, publicado por el Cet.la.

Lo anterior se puede corroborar cuando se observan las cifras de pobreza en el país. Según el documento Panorama social de América Latina 2015 elaborado por la Cepal, la pobreza en México avanzó de 51.6 por ciento de la población del país en 2012 a 53.2 por ciento en 2014, mientras que la indigencia creció 0.6 por ciento, al afectar a 20.6 por ciento de la población, siendo uno de los pocos países donde la pobreza incrementó respecto al resto de la región.

Aun cuando los precios, especialmente en servicios móviles, han mostrado una constante tendencia a la baja, éstos podrían estar llegando a cierto límite en donde los operadores no estarían en condiciones de reducir más los precios, especialmente en el contexto económico actual con un dólar caro, nuevas condiciones de regulación y la necesidad de continuar expandiendo las redes de nueva generación.

Más competencia no es suficiente para más penetración

Entre otros factores considerados en estudios de penetración móvil se hace constante referencia al estado de la competencia. El mercado móvil mexicano ha estado concentrado en un operador principal. Sin embargo, esa condición ha cambiado en los últimos años y México no es el único país en la región con tales niveles de concentración, pero sí con una menor penetración de telefonía móvil.

En poco más de un año, el Índice Herfindahl-Hirschmann (IHH) se ha reducido 263 puntos. A su vez, el operador más grande del país ha perdido más de 3 puntos porcentuales de participación en el último año hasta el segundo trimestre de 2016.

Se debe tomar en cuenta que la pérdida de participación de mercado del mayor operador del país no garantiza necesariamente la integración de nuevos usuarios y que, por el contrario, los operadores podrían estarse peleando por el mismo mercado premium ya conectado. Sin embargo, la estrategia iniciada por AT&T a partir de su entrada al mercado mexicano, con la que intenta llegar a 100 millones de mexicanos en 2018, podría ayudar a incrementar el número de conexiones móviles que existen en el país.

Según informes del IFT, el mercado móvil ha ganado poco menos de 8 millones de suscriptores desde el tercer trimestre de 2014 (cuando se publicó la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión), hasta el tercer trimestre del 2016. Por su parte, el agente económico preponderante, Telcel, ha añadido 2.26 millones de suscriptores en el mismo periodo.

Aunque se requeriría de un análisis más exhaustivo para establecer la correlación efectiva entre número de líneas móviles totales y el nivel de concentración en México, se observa en principio que existe una relación positiva entre ambas métricas, conforme el mercado móvil continúa en crecimiento, al tiempo que se reducen los niveles de concentración.

Sin embargo, un mercado concentrado no necesariamente es un factor que impida directamente incrementar el número de conexiones por habitante como lo muestran diversos casos en América Latina. Nueve mercados en América Latina tienen operadores con una participación de mercado mayor a 50 por ciento: Colombia (Claro), Costa Rica (ICE), Guatemala (Tigo), Honduras (Tigo), México (Telcel), Nicaragua (Movistar), Ecuador (Claro), Paraguay (Tigo) y Uruguay (Antel), de los cuales, a excepción de Ecuador, todos superan la penetración de telefonía móvil en México.

Conclusiones

El número de dispositivos por habitante en el país es una de las tantas herramientas disponibles para medir la penetración del servicio móvil. Existen otros factores a tomar en cuenta como el uso, aprovechamiento y accesibilidad para distintos estratos de la población.

  1. El nivel de pobreza estructural en el país continúa siendo una de las principales barreras de penetración para el servicio móvil.
  2. La dispersión poblacional y la condiciones de aislamiento de las localidades de menos de 2 mil 500 habitantes también dificulta la provisión de servicios básicos y la instalación de infraestructura para servicios de telecomunicaciones.
  3. Los hábitos de compra de los usuarios influyen en el número de SIMs adquiridas en el país.
  4. La presencia de un solo operador en buena parte del país representa un desincentivo a los usuarios para la contratación de más de una conexión móvil.
  5. Las políticas de competencia no necesariamente impactan en un mayor ensanchamiento del mercado sino que los operadores compiten por el mismo mercado de usuarios ya conectados.
  6. La identificación de las causas por las cuales México permanece como uno de los países de América Latina con la teledensidad móvil más baja de América Latina, debiera motivar políticas públicas focalizadas para garantizar el derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
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