12,624 Jorge Fernández Negrete, Reforma, Mediatelecom, No hay pretexto para la convergencia

Una alta participación de mercado no necesariamente implica la existencia de poder sustancial. Así lo he sostenido públicamente desde hace varios años.

La resolución del IFT en materia de poder sustancial en el mercado de TV de paga es una de las más relevantes en la joven historia del regulador. Contrario al innecesario debate emocional y populista sobre el tema, patrocinado por una campaña desesperada que incluyó forzar los servicios OTT como sustitutos, estudios y entrevistas editadas, todo ello sustentado en la perspectiva de ganadores y perdedores, confieso mi optimismo y confianza sobre la resolución por la gran oportunidad que abre.

El IFT emitió su resolución sobre poder sustancial en el mercado de TV de paga en cumplimiento del artículo trigésimo noveno transitorio de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. Ésta provocó una compleja decisión por parte de los comisionados del IFT, quienes fueron presionados para reflexionar con urgencia y seriedad, pero sin armas; con pasión, pero sin futuro cierto sobre el tema. Felicidades a las comisionadas que defendieron su voto marginal y a los comisionados que consolidaron la resolución. Su debate abre la puerta del siguiente nivel de reflexión.

El IFT resolvió que aunque Televisa posee la mayor participación de mercado de TV de paga, sus competidores también han crecido e incrementado su participación. También concluyó que los competidores de Televisa no enfrentan restricciones para expandir sus operaciones ante posibles acciones unilaterales de Televisa para fijar precios o restringir el abasto de los servicios. En el periodo de análisis (septiembre de 2013 a marzo de 2015) del IFT, la participación de Televisa en el mercado de TV de paga disminuyó 2 por ciento, mientras que sus competidores añadieron suscriptores.

No me causó sorpresa la resolución del IFT, incluso la suscribo no por sus conclusiones sino por sus consecuencias; la principal, la predictibilidad de la conducta del regulador y la certeza jurídica que ofrece a partir de ahora a los operadores y al mercado. Aunque la resolución es cuestionable por contradictoria, una votación a favor de reconocer el poder sustancial de Televisa en el mercado de TV de paga habría tenido un impacto económico marginal, debido a la existencia limitada de competidores en los mercados locales que se hubieran podido beneficiar de potenciales medidas asimétricas.

La muestra más palpable de que Televisa sí tiene poder sustancial en el mercado de TV de paga es que no existen competidores que puedan beneficiarse de una posible regulación asimétrica, cualquiera que ésta haya sido. No se puede fomentar la competencia cuando de facto no existen competidores o su presencia es limitada en los 2 mil 124 mercados relevantes donde el dictamen preliminar de la Autoridad Investigadora del IFT reconoció que Televisa tiene poder sustancial.

Sin embargo, la resolución del IFT puede leerse como una oportunidad para introducir competencia en el mercado de TV de paga y triple play. La autoridad no debe arriesgarse a justificar la formación de un potencial monopolio en TV de paga.

El IFT reconoce que el tamaño de Televisa no implica necesariamente la comisión de prácticas anticompetitivas o de poder sustancial y señala que el mercado de TV de paga se encuentra en pleno crecimiento, a pesar de que tenga una participación de 61.9 por ciento.

Conviene recordar que en 2016 se cumplirán 10 años del Acuerdo de Convergencia, en el cual se abrió la posibilidad para que todos los actores dieran todos los servicios. Hace una década se pedía tiempo y condiciones para fortalecer el sector y a las empresas frente al incumbente.

El tiempo y los objetivos se cumplieron y ya tenemos (por efecto de la resolución del IFT) a la empresa más poderosa de televisión de paga sin competencia relevante en México. Por su parte, AT&T (a través de DirecTV) y América Móvil son el primero y segundo operadores más grandes de América Latina en TV de paga en más de 15 territorios, mientras que Televisa es el tercero más importante de la región con 10 millones de suscriptores, pero en un solo país: México.

El pretexto que los legisladores utilizaron para incluir el artículo noveno transitorio en la ley secundaria fue que se requiere de un agente económico lo suficientemente grande para competir en igualdad de condiciones con el incumbente en telecomunicaciones. La resolución del IFT ya reconoció que tenemos un agente suficientemente grande que posee la mayor participación en TV de paga y un mercado en condiciones de competir.

Con su resolución, el IFT dio el banderazo de salida para una decisión inevitable: obsequió las condiciones para abrir el mercado convergente y la competencia en TV de paga y triple play, incluidos el preponderante en telecomunicaciones, el nuevo jugador en el sector y dueño de DirecTV, y a Telefónica, que recién adquirió Canal+ en España, donde ya posee 71 por ciento del mercado de TV de paga.

¿Vamos a integrarnos a un mercado digital como el norteamericano sin tener las mismas reglas del juego que ellos? Durante la Conferencia Anual organizada por el International Institute of Communications, Tom Wheeler, presidente de la Federal Communications Comission, dijo que el mercado es el verdadero regulador de los servicios, y la capacidad de los operadores, su límite.

Director General de Mediatelecom Policy & Law

@fernegretep