12,487 Ramiro Tovar, La metamorfosis de la distribución de contenidos audiovisuales

La metamorfosis de la distribución de contenidos audiovisuales
Ramiro Tovar Landa
Consultor independiente en regulación y competencia económica

El entorno audiovisual supuestamente monolítico que imperó desde las primeras transmisiones de televisión abierta en blanco y negro hasta su coexistencia con la televisión restringida por cable o por satélite, está transformándose rápidamente. La transformación y su ritmo de cambio está dejando a los reguladores preguntas sobre cómo deben responder a la vorágine de cambio y a algunos los deja tratando de encajar términos y limitaciones regulatorias de hace 25 años pero en el actual ecosistema audiovisual digital.

La audiencia de contenidos audiovisuales (anteriormente sólo limitada al concepto de televidentes) ahora tiene disponible, con un dispositivo digital móvil, una computadora personal o tableta y una conexión a Internet fija o móvil, varios contenidos sobre demanda, lo cual está modificando el patrón de hábitos y de preferencia por estos contenidos.
El modelo de una oferta única de una televisión abierta, se modificó con la oferta de la televisión restringida, pero el advenimiento de un torrente de contenidos sobre demanda ubicados en “la nube” ha incrementado exponencialmente la variedad accesible a tales audiencias y, por lo tanto, ha incrementado su bienestar al ensanchar su libertad de elegir, antes cautivo a una sola programación. Ahora se puede elegir como nunca antes “qué ver”, “dónde verlo” y “cuándo verlo”.

Dado lo anterior, nuevos modelos de negocio emergen y otros sucumben por permanecer inamovibles. La oferta de contenidos audiovisuales por Internet no conoce ni debe de conocer fronteras nacionales; todo ello hace que la definición de los mercados en medios masivos de contenidos audiovisuales esté adoptando múltiples dimensiones, tales que las autoridades a cargo de la política de competencia, como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), tendrán que elevar su nivel de sofisticación en el análisis del “mercado relevante” en los casos que se presenten en el futuro inmediato.

La distribución de contenidos audiovisuales desde plataformas como YouTube, pasando por sitios de suscripción como Netflix, Clarovideo o Veo, hasta los dispositivos de recepción de contenidos por protocolo de IP (Over -the-Top u OTT ), sin duda compiten por participar en la dotación de tiempo y atención de las audiencias que antes sólo se distribuía entre la radio y la televisión tradicional. Incluso el dispositivo denominado “televisión” se ha fundido para convertirse en un dispositivo OTT en sí mismo. Actualmente, 300 horas de video son “subidas a la nube” en YouTube cada minuto y la mitad de la audiencia de YouTube lo hace por medio de dispositivos móviles.[1]

Es ilustrativo el caso europeo, donde la TV inteligente se ha incrementado de 5 millones a finales de 2011 a más de 39 millones al término de 2014, y se espera que sean 118 millones en 2018. Respecto del total de dispositivos con conectividad IP, se ha incrementado de 590 millones en 2011 a 935 millones en 2014; se espera que sean 1.3 mil millones en 2018. El tráfico de video móvil ha crecido 55 por ciento a finales de 2014 y se estima que ¾ partes del tráfico móvil global de datos sea video en 2019.[2]

De igual forma, tomando la experiencia de Europa, el patrón de hábitos de los televidentes se transforma rápidamente. El promedio de tiempo dedicado a la televisión tradicional en la población joven fue de 133 minutos al día en 2013, comparado con 233 minutos promedio de la población total.[3]

En países como México, con un perfil de población mucho más joven que en Europa, la transformación de hábitos a favor de contenidos diferentes a la televisión tradicional será mucho más acelerada.

En el caso de Estados Unidos, el promedio de tiempo dedicado a la televisión tradicional fue de 35.3 horas a la semana y de 68 minutos a contenidos de video online; 10 por ciento de la población adulta fue responsable de 87 por ciento del streaming de video online, dedicando un promedio de 2 horas diarias. Sólo Netflix y YouTube participaron con 50 por ciento del total del tráfico pico de Internet durante abril de 2015.

A pesar de las diferencias entre Norteamérica y América Latina tanto en penetración tanto de dispositivos digitales como de conectividad a Internet y velocidad, el denominado entretenimiento en tiempo real es el mayor  generador de tráfico en periodos pico en ambas regiones.

Composición porcentual del tráfico en períodos pico (mayo 2015)
Norteamérica América Latina
Fijo Móvil Fijo Móvil
 Entretenimiento tiempo real (contenido audiovisual)  64.54  36.56  41.94  28.29
 Web Browsing  7.21  13.74  14.22  11.01
 Redes sociales  4.63  22.56  8.03  31.23
 Comercio electrónico  6.57
 Principal aplicación  Netflix
(33.81)
 YouTube
(19.22)
 YouTube
(30.11)
 Facebook
(25.86)

Fuente: Sandvine Global Internet Phenomena. Latin America & North America, mayo de 2015.

A medida que la población en México tenga una mayor y mejor conectividad, su uso para sustituir contenidos de video tradicionales a favor de aquellos online sólo se profundizará y, por lo tanto, disminuirá el tiempo dedicado a la televisión abierta o restringida típica.

La migración de la audiencia de video offline al video online todavía tiene obstáculos relacionados con la penetración que ofrecen los proveedores de acceso por redes de telecomunicaciones, lo que permite a los tradicionales medios de distribución que puedan adaptarse, por ejemplo, integrándose a ser redes de telecomunicaciones y éstas a ser productores y distribuidores de contenidos. Asimismo, los desarrolladores de contenidos tradicionalmente basados en televisión restringida ahora enfrentan la competencia de los programadores basados en video online. Todos ellos reconociendo que es una migración que sólo es cuestión de tiempo.

El tratar de simplificar lo que es “televisión” y lo que no es televisión para efectos de limitaciones regulatorias anacrónicas, equivale a estar buscando cómo justificar que el centro del universo sea la Tierra inmóvil cuando la evidencia en el siglo XVI clamaba por un modelo heliocéntrico.

Decir que la televisión es cuando se transmiten eventos “en vivo” es apelar a la distancia y tiempo para definir una distribución de señales almacenables en donde tales parámetros son irrelevantes. ¿Acaso cada uno de los usuarios de la aplicación Periscope[4] debería tener una concesión de radiodifusión por difundir señales de televisión? ¿Acaso también deberían tener concesión todos aquellos que suben videos a YouTube?

Este es un buen ejemplo de cómo la tecnología y los mercados liberan a los consumidores o usuarios y los hacen participes activos, productores de contenidos, programadores y distribuidores de algo que antes era una industria reservada por su naturaleza de capital y de entrada limitada como privilegio otorgado por el Estado.

Qué razón sigue teniendo F. A. Hayek (1988) cuando escribió “La fatal arrogancia” para demostrar la imposibilidad de la planificación socialista. El enfrentamiento entre los economistas de la escuela austriaca y los teóricos del socialismo puede ser considerado el origen de la economía de la información. Los economistas austriacos actuales han generalizado el concepto de planificación para cualquier forma de ingeniería social o de intervención para regular o dirigir la actividad económica.

Cuando se trata de aplicar términos u objetos de regulación independientemente del evidente cambio tecnológico y, en consecuencia, de los mercados, se incurre en el error de “planificar”, decir qué es y qué no es, qué requiere ser regulado y qué no lo requiere.

Si se generalizan las afirmaciones de Hayek, podemos sostener que es imposible planificar, definir, regular sin considerar antes si tales criterios resultan caducos. El carácter dinámico de los procesos económicos, en relación con un entorno continuamente cambiante, impide que el planificador o político disponga de información que aún no ha sido creada y que no es omnisciente.

En lugar de cuestionarse sobre si determinadas restricciones en ciertos títulos de concesión, por cierto más que alterados, modificados y hasta violados en las circunstancias actuales, deban ser aplicados a las nuevas formas y nuevos mercados de contenidos audiovisuales, es imperante ver al futuro y evitar perderse en las arenas movedizas del pasado.


[1] Disponible en: http://www.youtube.com/yt/press/statistics.html (febrero de 2015).
[2] Cisco, Cisco Visual Networking Index: Global Mobile Data Traffic Forecast Update, 2014–2019, 2015.
[3] Eurodata TV worldwide report, The development of the European market for on-demand audiovisual.

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