Encendido debate ético en México a raíz de un videojuego sobre narcos
- 08-08-2011
- ‘La llamada de Juárez. El cártel’ propone convertirse en narcotraficante. Se ha exigido su prohibición. En España puede ya descargarse de varias webs.
María Verza. México
¿Quieres convertirte en narco por unas horas?¿Matar, traicionar, torturar o vender droga para conseguir tu objetivo? ¿Sentir el miedo ante la posibilidad de que tu cadáver sea arrojado al desierto mexicano en una bolsa de plástico? Para los jóvenes europeos o estadounidenses quizás la vía puede ser comprar el videojuego que más polémica ha causado en México en los últimos años, The Call of Juarez, The Cartel (La llamada de Juárez. El Cártel) y que acaba de llegar a sus tiendas (en España, ya puede descargarse de Internet). Para los mexicanos de la frontera Norte y otros puntos calientes del país es mucho más fácil: sólo tienen que salir a la calle y esperar. La balacera siempre acaba por llegar, sobre todo, en fin de semana. Precisamente por eso, el narcovideojuego, como lo han apodado algunos, ha levantado ampollas.
La empresa francesa Ubisoft lo presentó en marzo y los políticos pusieron el grito en el cielo. “Es aberrante”, dijo Héctor Murguía, alcalde de Ciudad Juárez, uno de los escenarios virtuales del juego que intenta reflejar el “salvaje oeste actual”, según sus creadores. El Parlamento de Chihuahua, donde está la considerada ciudad más peligrosa del mundo, pidió al gobierno federal que prohibiera su comercialización, pero el veto no prosperó y, el 22 de julio, el videojuego llegaba a las tiendas de México.Esta entrega de Call of Juárez abandona el lejano oeste de las anteriores para trasladarse a Los Angeles y a Ciudad Juárez actual. Sus protagonistas son un trío de mercenarios que se ven las caras con un peligroso cártel mexicano en una guerra en la que sobra corrupción, sangre y muertos.
Uno de los alicientes del videojuego, dicen sus creadores, es elegir en qué bando se juega. Y en eso, los niños mexicanos parecen tenerlo claro. “Los narcos hacen mucho dinero y nunca les pasa nada. Hasta la Policía les ayuda”, decía recientemente a Reuters una niña (real) de 14 años que vive en la frontera. Y en algunas calles se puede encontrar a pequeños jugando a ser Chapos (el Chapo es el líder del cártel de Sinaloa) contra Zetas (el grupo enemigo). “Los estudiantes mexicanos no necesitan la incursión en el juego violento porque la violencia está en sus casas”, afirma a LA GACETA el director de la Cátedra de Comunicaciones Digitales del Tecnológico de Monterrey,Octavio Islas. De ahí que el académico considere “hipócrita” el intento de los políticos de prohibir tal material.
Al margen de todo, The Cartel no parece que vaya a ser un éxito. “Es un intento desesperado por lograr un producto diferente que acaba desilusionando en cuanto se aprieta el gatillo”, dice la web para videoadictos Meristation.com.
