La agenda digital. El tiempo perdido
Por Octavio Islas
El 3 de marzo de 2009 oficialmente se consumó la desaparición de la Coordinación General del Sistema Nacional e-México, creada por el presidente Vicente Fox Quezada en 2001, y ubicada en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), entonces a cargo del arquitecto Pedro Cerisola.
Ninguno de los funcionarios públicos que se desempeñaron como coordinadores generales del Sistema Nacional e-México (Julio César Margáin, Javier Pérez Mazatán, Alejandro Hernández Pulido y León David Pérez Hernández), fue capaz de poder definir una agenda digital que efectivamente pudiera perfilar el rumbo de México hacia la sociedad de la información y el conocimiento.
A partir de los primeros días de marzo de 2009, las funciones asignadas a la Coordinación General del Sistema Nacional e-México fueron turnadas a la Coordinación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (CSIC), adscrita a la Subsecretaría de Comunicaciones, en la SCT. Una de las principales razones que permiten explicar el rotundo fracaso de la Coordinación General del Sistema Nacional e-México, precisamente fue la incapacidad de poder elaborar la agenda digital de México.
En la recta final del gobierno calderonista se ha desatado una insensata e intensa competencia entre algunas instituciones y determinados expertos en temas de telecomunicaciones por definir la Agenda Digital de México.
La AMIPCI elaboró el documento Agenda Digital de México. Una visión general del acceso de los mexicanos a la sociedad de la Información, desde la perspectiva de la Asociación Mexicana de Internet, en el cual la AMIPCI propuso la creación de un “Comité para el Desarrollo Digital”, cuya principal responsabilidad precisamente sería elaborar la Agenda Digital de México.
Dada la pobre difusión realizada para dar a conocer el referido documento, la iniciativa pronto quedó en el olvido. Inclusive el citado documento fue retirado del sitio web de la AMIPCI.
Carlos Torres, quien se desempeñó como diputado federal del Partido Acción Nacional en la LX Legislatura, presidió la “Comisión para la Promoción del Acceso Digital”. Entre los objetivos que justificaron la existencia de la referida comisión, destacó la necesidad de elaborar una agenda digital para México. Por supuesto el tiempo se le vino encima, y la referida comisión no reportó ningún resultado que admita ser considerado relevante.
Ernesto Piedras, reconocido académico y consultor, y quien definitivamente comprende la importancia de la comunicación horizontal y la participación de la sociedad civil en la elaboración de una auténtica agenda digital para México, invitó a participar a todas las personas e instituciones interesadas en elaborar de una agenda digital para México, a enviar sus propuestas a través del sitio web de The Competitive Intelligence Unit.
La Comisión Especial de Acceso Digital en la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados, que preside el diputado Rodrigo Pérez Alonso González (PVEM), elaboró el documento Agenda Digital de México. Documento de Trabajo 1.0. En el citado texto son descalificados los esfuerzos realizados por otras instituciones en la definición de agendas digitales:
“1.- Se discrepa con respecto a la “Agenda de Gobierno Digital”, toda vez que únicamente regula el ámbito administrativo del Estado. 2. La “Agenda digital de Colima” se refiere solo a una entidad de la República. 3. La “Agenda digital e-México” es promovida por un órgano de la administración pública centralizada, en su carácter aislado, sin integración de otras instituciones relevantes”.
La Coordinación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (CSIC), desbordada por las circunstancias, se ha visto en la necesidad de definir, por lo menos en papel, una estrategia para elaborar la agenda digital de México. Este año la CSIC recibió un generosísimo presupuesto del gobierno federal.
Quizá finalmente logremos elaborar la agenda digital de México este año e inclusive antes de que finalice el gobierno del presidente Felipe Calderón. Ello de ninguna manera aseguraría su ejecución en el siguiente gobierno, como precisamente ocurrió con Enciclomedia, proyecto que durante el gobierno del presidente Fox recibió considerables recursos, pasando al olvido en el gobierno de Calderón.
