5762 México, Jorge Negrete, Mediatelecom, 12 razones que desmienten aseveraciones de Calderón en materia de telecomunicaciones

Doce razones que desmienten las aseveraciones del gobierno federal en materia de telecomunicaciones
Jorge Fernando Negrete P.
Director de Mediatelecom Consulting
jfnegrete@mediatelecom.com.mx

· Hace falta visión y liderazgo para implementar políticas de telecomunicaciones (UIT)

· Un aumento de 10 por ciento de la penetración de la banda ancha puede aumentar el crecimiento del PNB en 1.2 por ciento en los países desarrollados y casi 1.4 por ciento los países en desarrollo (UIT)

El contexto y las definiciones

1. TICs. Las tecnologías de la información y la comunicación, que incluyen las telecomunicaciones, la radiodifusión y la Internet, son recursos fundamentales para el desarrollo de la sociedad y de los países.

2. Convergencia tecnológica. La palabra convergencia (del latín convergere), de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua, significa ?dirigirse a, unirse en un punto?, ?concurrir al mismo fin?. En el caso de las telecomunicaciones, la convergencia se refiere al conjunto de procesos de transformación social, económica, organizativa y tecnológica que la digitalización está haciendo posible e impulsando. Significa cómo en un futuro toda la información será digital, todas las redes se fundirán en una sola (voz, datos y video) y todos los dispositivos de usuario se reducirán a dispositivos fijos (computadoras, monitores, etcétera) o móviles (hand set o teléfonos celulares).

¿Pero qué tiene que ver todo esto con el mundo de las telecomunicaciones? Realmente mucho, ya que prestar los servicios de voz, datos y video, a través de un solo dispositivo (u operador) se obtiene un beneficio para los usuarios. A este fenómeno también se le ha dado en llamar «triple play» o ?cuádruple play?: como la jugada maestra que existe en el béisbol, cuando se consiguen de manera consecutiva los tres outs y refleja la capacidad de ofrecer cable, teléfono fijo, Internet y eventualmente telefonía móvil. Esta actividad afecta simultáneamente la estructura de los mercados, la regulación jurídica, los servicios ofrecidos al ciudadano y las nuevas formas de bienestar social.

3. Sociedad de la información. El uso de las nuevas tecnologías y su dinámico desarrollo han transformado de manera dramática los procesos de producción de información, comunicación, almacenamiento y difusión, además de abatir los costos de transacción en los intercambios en los mercados. En conjunto, se ha incrementado la productividad de los factores de la producción en la economía en su conjunto.

La innovación de los sistemas digitales representa una revolución que ha cambiado la forma como la gente piensa, actúa, comunica, trabaja y gana su sustento. Todo está cambiando en la sociedad. Hoy se transforman los procesos en que los países hacen negocios y rigen su economía, se gobiernan y se comprometen políticamente. Raúl Trejo Delarbre dice que ?la Sociedad de la Información es expresión de las realidades y capacidades de los medios de comunicación más nuevos, o renovados merced a los desarrollos tecnológicos que se consolidaron en la última década del siglo: la televisión, el almacenamiento de información, la propagación de video, sonido y textos, han podido comprimirse en soportes de almacenamiento como los discos compactos o a través de señales que no podrían conducir todos esos datos si no hubieran sido traducidos a formatos digitales. La digitalización de la información es el sustento de la nueva revolución informática. Su expresión hasta ahora más compleja, aunque sin duda seguirá desarrollándose para quizá asumir nuevos formatos en el mediano plazo, es la Internet?.

4. Banda ancha. Consiste en la capacidad de la infraestructura de las redes para transmitir en forma simultánea, y con una determinada velocidad, flujos de información digitalizada. La velocidad mediante la cual se transmite la información depende de la inversión y la tecnología adoptada en cada país, determinada por las oportunidades y restricciones de los mercados en cada jurisdicción, de tal manera que existen naciones con mayor ancho de banda que otras, según la inversión, la infraestructura, la regulación y la demanda existentes. La velocidad es importante porque permite soportar servicios y aplicaciones avanzadas, con dispositivos cada vez más sofisticados.

Desde esta perspectiva, la banda ancha no es una simple versión de alta velocidad de Internet que ofrece los mismos servicios de forma más rápida. Es, más bien, un cambio notable del paradigma: puede reorganizar el potencial económico y social mundial si se instalan suficientes redes. Países tan diferentes como Singapur, Australia y la República de Corea han desarrollado o proyectan crear redes avanzadas de este tipo para aumentar su competitividad económica. En otros países como Finlandia, la banda ancha es un servicio universal obligatorio por ley. La banda ancha permitirá ofrecer aplicaciones y servicios de todo tipo de manera más extensa, barata y fiable, y tendrá consecuencias económicas positivas.

Un aumento de 10 por ciento de la penetración de la banda ancha puede incrementar el crecimiento del Producto Nacional Bruto (PNB) 1.2 por ciento en los países desarrollados y casi 1.4 por ciento en los países en vías de desarrollo. Esto significa que la instalación de la banda ancha no sólo ayudará directamente a las economías a crecer, también contribuirá a las poblaciones más marginadas del mundo y salvará vidas. «La banda ancha será esencial para afrontar el problema humanitario más acuciante de la agenda internacional, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (MDG) de las Naciones Unidas», asegura el Dr. Hamaudoun Touré, secretario General de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

5. Las políticas de comunicación. Son criterios económicos y jurídicos de decisión estratégica que guían las acciones del gobierno, donde se procuran, garantizan y materializan los incentivos a las inversiones en infraestructura, las relaciones entre redes y los derechos a la información, libertad de expresión y de la cultura. Son el marco donde están inmersos los medios de comunicación del Estado e incluyen las disposiciones, decretos, acuerdos y financiamientos gubernamentales; leyes y reglamentos; las actuaciones de organismos regionales e internacionales; las iniciativas de las cámaras empresariales, asociaciones profesionales y de organismos civiles que repercuten en la estructura, régimen, desarrollo, responsabilidades, protección, acceso, producción y difusión de las industrias de la comunicación. El modelo de políticas de comunicación está en constante cambio, evolución y es base conceptual para integrar un marco de análisis de las telecomunicaciones. Las políticas de comunicación describen con claridad el discurso al cual se compromete un gobierno en esta materia.

6. Agenda digital. Es un instrumento de política pública que identifica las necesidades de desarrollo e información de un país y establece las reglas para ofrecer servicios de comunicación, garantizar el derecho a la información y a la cultura; establece reglas para la competencia en cada plataforma de comunicación; identifica grupos vulnerables a cubrir, zonas prioritarias de inversión, políticas de crecimiento de la industria; determina certidumbre a los inversionistas, compromisos de los actores y establece una visión clara de trabajo y expectativas comunes a la industria, las autoridades y los ciudadanos.

Los hechos

En Guadalajara, Jalisco, durante la inauguración de la 18 Conferencia de Plenipotenciarios de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el titular del Ejecutivo federal señaló que su administración está comprometida con este tema; por ello, el gobierno federal lleva a cabo la estrategia de las tres C: Cobertura, Competencia y Convergencia tecnológica. El presidente Calderón, durante esta reunión, afirmó:

· Que su gobierno tiene como obligación garantizar que nadie quede excluido del acceso a las nuevas tecnologías, ya que las telecomunicaciones son una herramienta indispensable para alcanzar justicia y equidad.
· Que el gobierno de México trabaja para que quienes menos tienen puedan tener acceso a las telecomunicaciones, puedan tener acceso, en condiciones equitativas, no sólo a la televisión, la radio, la telefonía, sino, desde luego, al Internet, y puedan participar en su desarrollo personal y en el del país con las tecnologías de la información y de la comunicación.
· En las licitaciones se han cuidado muy diversos aspectos pero, quizá el principal, avalado por la Comisión Federal de Competencia, es el fortalecimiento del mercado, el fortalecimiento de la competencia, y el rompimiento de barreras de entrada en la competencia por telecomunicaciones en México.
· Hemos iniciado un proceso mediante el cual México pondrá en órbita tres nuevos satélites, que serán fundamentales para labores de seguridad, pero también para el aprovechamiento íntegro de la Banda L, a la cual México tiene derecho; así como para potenciar, aún más, el mercado de telecomunicaciones y llevar las telecomunicaciones a las comunidades más remotas y de difícil acceso.

Por todo lo anterior, Mediatelecom ofrece doce razones que desmienten la política de telecomunicaciones de Calderón, presentadas durante la inauguración de la UIT. Al final de estos doce argumentos, se plantean siete propuestas concretas para desarrollar el sector de las telecomunicaciones en México:

Primero. No existe una política de comunicaciones (radiodifusión y telecomunicaciones) ni una Agenda Digital para el Desarrollo en el gobierno de Calderón. Los logros y objetivos obtenidos en la cobertura y penetración de servicios no son resultado de la política de este gobierno; obedecen, más bien, al crecimiento de la demanda de servicios por parte de la sociedad, a la inercia internacional, a las presiones de grupos empresariales y a los esfuerzos aislados de los actores económicos por ofrecer productos y servicios al mercado, a pesar de las indefiniciones, inseguridad jurídica y restricciones regulatorias existentes.

Segundo. En México existe un ambiente de encono, controversia y pugnas entre autoridades, comisionados de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), actores y grupos; falta de diálogo entre el gobierno y el Congreso; incertidumbre provocada por un ambiente de litigios en materia de telecomunicaciones; falta de convergencia plena derivada del ejercicio discrecional de las facultades regulatorias, la ausencia de liderazgo, de definición de la autoridad y de una propuesta coherente del gobierno federal en materia de telecomunicaciones que sólo responde a situaciones de coyuntura política. Contrario a las recomendaciones internacionales, se ha eliminado de facto la autonomía e independencia de criterio por parte del regulador del sector y, por tanto, se han subordinado sus atribuciones a las agendas políticas de coyuntura, vulnerando la consistencia y objetividad del diseño y propósitos regulatorios a lo largo del tiempo.

Tercero. No existe una política que obligue a los actores a ofrecer planes de servicio en zonas rurales y planes de acceso individual a sectores especiales (grupos vulnerables, discapacitados y población de bajos ingresos), ni objetivos con fechas límites para interconectar escuelas, poblaciones, grupos étnicos y hospitales. En cambio, existe asimetría entre los títulos de concesión respecto a la presencia o ausencia de obligaciones de cobertura social. Asimismo, se desconoce el estado o incluso la existencia del Fondo de Cobertura Social creado en el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2002, y al cual se le continúa asignando presupuesto.

Cuarto. En relación con la banda ancha, el gobierno federal no ha establecido el aumento de la capacidad del backhaul con un incremento de la velocidad, cuando menos en cuatro veces mayor.

Quinto. No existe competencia equitativa en la industria de la televisión por cable, lo cual quedó confirmado con la declaración de dominancia de PCTV. Este sector ha visto desaparecer a la mayoría de las empresas independientes. A pesar de haber contado con un plazo de cuatro años para desarrollar convergencia plena, hoy en día no ofrece servicios a numerosas zonas rurales, semiurbanas o marginadas dentro de las ciudades. Su actividad se centra en el incremento de servicio en las zonas residenciales más rentables.

Sexto. El reporte sobre el primer semestre de la industria de las telecomunicaciones en México, presentado por la Cofetel, claramente dice que la telefonía fija está a la baja. El segmento de telefonía alámbrica tuvo una caída de 5.1 por ciento respecto del mismo periodo de 2009 provocado, entre otros factores, por la migración de los servicios fijos tradicionales a móviles y la desactivación de líneas del principal operador de este servicio. Esta aseveración es parcial, ya que al no permitírsele al operador establecido, y a otros agentes económicos, la prestación de servicios adicionales (como la televisión por cable), el valor de percepción del servicio se demerita y la infraestructura y el servicio comienzan a ser ociosos, lo cual impide un uso socialmente eficiente de las redes instaladas.

Séptimo. El efecto más grave del inciso anterior es la discriminación económica, tecnológica y cultural inmediata a la población que no cuenta con recursos para pagar televisión por cable. Con ello se evita que importantes sectores de la población puedan recibir señales de TV educativa del ILCE, de la Dirección General de Televisión Educativa y otros medios públicos.

Octavo. No existen políticas ciertas en materia de satélites; tampoco se ha sometido y discutido en el Congreso el presupuesto correspondiente a la política satelital del Estado mexicano. Se anuncia el lanzamiento de tres satélites cuatro años después de iniciada la actual administración, cuando un proyecto de esa naturaleza requiere un plan de, al menos, cinco años previo al lanzamiento, para definir acuerdos entre grupos interesados, inversiones, participación estatal, programas de cobertura social en regiones inaccesibles, beneficios económicos, delimitación de facultades en materia de seguridad, etcétera. En estos instantes, somos testigos de las controversias en el seno de la estructura corporativa de Satmex, ya que su situación financiera es, por decir lo menos, desastrosa.

Noveno. Según los criterios de la propia Comisión Federal de Competencia (CFC), al aliarse Televisa con Nextel, la primera deja de ser un nuevo actor en el sector de la telefonía móvil. Esto contradice las aseveraciones de que la licitación 21 fomentará la competencia. Por si fuera poco, son los operadores quienes imponen sus condiciones a la autoridad, como cuando Televisa condiciona la alianza con Nextel en caso de obtener el título de concesión de la licitación 21, y una vez obtenido éste, la televisora vuelve a analizar las condiciones y a demorar la alianza, cuando Nextel requiere la sinergia para ampliar su infraestructura, su base de suscriptores y ofrecer servicios adicionales para potenciar sus negocios.

Décimo. El precio de ganga al que fue entregado el bloque de espectro de 30MHz a Televisa-Nextel, así como la exención en el pago de derechos por un año a los ganadores de la licitación 21, autorizado por el Congreso de la Unión a través de la Ley Federal de Derechos, contrasta con las decisiones presupuestales y financieras del gobierno federal: imponer un IEPS a las telecomunicaciones, gravar aún más a los contribuyentes con el IVA, amenazar con vetar el presupuesto y colocar un bono por mil millones de dólares pagadero a cien años. Mientras el gobierno emprende esas acciones impopulares y que retrasan el desarrollo del país y del sector telecomunicaciones, intencionalmente y de forma discriminatoria deja de recibir ingresos por concepto de contraprestación y pago de derechos del espectro radioeléctrico.

Onceavo. No existen condiciones de competencia equitativa cuando a un actor dominante en materia de televisión abierta, cable y tv satelital (Televisa), se le entregó la red de fibra oscura en asociación con Telefónica de España y Megacable, y se le asignó espectro para telefonía móvil de tercera generación en asociación con Nextel, ambos a precio de ganga.

Esta empresa es propietaria de las principales empresas de cable del país (produce 21 canales de televisión por cable y es dueña de Cablevisión, Cablemás y TVI) y domina con claridad el mercado de la televisión satelital a través de SKY. Su participación en el mercado la posiciona como la productora de contenidos más importante en habla hispana. En México acapara 72.4 por ciento de la audiencia en televisión y 71.2 por ciento del gasto publicitario en México.

También es propietaria de Bestel, la tercera red de transporte de información más importante del país con 6 mil kilómetros de fibra óptica.

A Televisa se le permite montar un modelo de negocios con una plataforma múltiple de redes paralela que será monopólica por su conformación, producto del voluntarismo del Ejecutivo federal, sin razón económica de mantener barreras a la entrada al resto de los operadores existentes, además de la ventaja competitiva de producir contenidos, los cuales ofrecerá a partir de la convergencia de servicios. Hoy en día, televisa es el único operador plenamente convergente.

Doceavo. Esta suposición quedó demostrada esta semana, cuando Televisa anunció la suscripción de un acuerdo estratégico de inversión con Univision, según el cual, entre otros puntos, se integran la bajo el nuevo PLA (Plan de Licencia de Programas) para que Univision pueda ampliar su derecho exclusivo de transmisión de contenidos por televisión en Estados Unidos y adquirirá el derecho también exclusivo para transmitir dichos contenidos a través de plataformas digitales. Univision podrá usar el contenido producido por Televisa para plataformas digitales, de televisión de paga y de televisión abierta en sus tres cadenas de televisión (Univision, TeleFutura y Galavision), así como en cualquier cadena en español y cualquier plataforma digital de Univision Interactive (Univision.com, Univision Móvil y video bajo demanda) existentes o futuras. Esto confirma el modelo de negocios adicionales que la convergencia le permite a Televisa y a todas sus empresas.
Como ejemplo de lo anterior, este año en Estados Unidos se anunció que doce de las más importantes televisoras formarán una empresa conjunta e independiente para desarrollar un nuevo servicio de contenido móvil nacional. Fox, NBC, Telemundo e ION Televisión proporcionarán el espectro de televisión que va ser reutilizado para la entrega del nuevo servicio que funcionará en asociación con nueve grupos locales de difusión: Belo, Cox, E.W. Scripps, Gannett, Hearst, Media General, Meredith, Post Newsweek y Raycom, que juntos han formado Pearl Mobile DTV Company LLC. El grupo pretende tener un mercado potencial de 150 millones de personas en Estados Unidos y permitirá a los miembros proporcionar su contenido para dispositivos móviles, incluyendo noticias de fuentes impresas y electrónicas, deportes y programación de entretenimiento para distribuirlo bajo demanda.

Esta es la tendencia internacional que la autoridad en México no ha visto en el mercado de telecomunicaciones y contenidos, y frente a lo cual no ha tomado medida regulatoria alguna, confirmando la carencia de una política de comunicaciones coherente en México.

Golpe de timón para impulsar las telecomunicaciones en México

Las propuestas

1. Un paquete legislativo que incluya iniciativas y reformas integrales en materia de acceso y agenda digital, radiodifusión, telecomunicación, derechos de autor y propiedad intelectual. Pueden ser leyes distintas pero concebidas, diseñadas e implementadas de manera integral porque el proceso de conducir e insertar a México hacia la sociedad de la información y el conocimiento requiere de un liderazgo (que no protagonismo) que coordine a todos los actores involucrados para alcanzar acuerdos en la materia. Son importantes los temas de gobierno electrónico y acceso a Internet desde una perspectiva de cooperación interinstitucional y a todos los niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), pero también es relevante modernizar el actual régimen legal de la radiodifusión y las telecomunicaciones en función de principios básicos como el derecho a la información, la comunicación y la cultura; el servicio público de comunicación; el acceso universal a los servicios de telecomunicaciones para que también beneficien a los sectores de la población más desprotegidos; el respeto a la pluralidad y la diversidad; la competencia y la convergencia plenas en todas las plataformas tecnológicas; los derechos de los usuarios, los consumidores y las audiencias. El liderazgo debiera provenir del Ejecutivo federal, pero el Congreso de la Unión ya cuenta con todos los insumos intelectuales suficientes para emprender las reformas que el país necesita en materia de digitalización, medios de comunicación y telecomunicaciones.

2. Una reforma legislativa que defina y otorgue certidumbre jurídica y atribuciones precisas al sistema de medios públicos del Estado mexicano. En virtud del decreto de televisión digital emitido por el presidente de la República el pasado 2 de septiembre de 2010, podría otorgarse a todos los medios públicos de país un canal digital, para que cuando ocurra el ?apagón analógico? todas estas opciones de comunicación cultural, educativa, universitaria, indigenista y de instituciones públicas tengan cabida en la televisión digital, y así se garantice y fortalezca la pluralidad comunicativa, política y cultural. Para ello es necesario que, por ley, se establezcan obligaciones en materia de independencia editorial y autonomía con respecto al gobierno en turno para que los llamados ?medios oficiales? no estén al servicio del gobernante en turno, sino que respondan a los requerimientos de la población. Dentro de esta propuesta, conviene que los medios comunitarios sean reconocidos legalmente, en virtud de que satisfacen necesidades de comunicación local que los grandes medios de comunicación de masas no toman en cuenta.

3. Diseñar, proponer, aprobar y poner en práctica una Agenda Digital para insertar a México en la sociedad de la información y el conocimiento. Este documento debe ser la base del desarrollo nacional en materia de acceso digital, nuevas tecnologías, promoción de la cultura, información, investigación, innovación, conocimiento, alfabetización digital, medios de comunicación y telecomunicaciones de los próximos lustros. Se requiere una Agenda Digital que sea el resultado del esfuerzo conjunto de todos los actores involucrados en el tema (gobierno, empresas, sociedad civil, universidades), porque constituiría una política pública transexenal y apartidista. Un auténtico Nuevo Pacto Digital que contemple un diagnóstico certero y objetivo; creación de infraestructura en zonas de mercado pero también en regiones apartadas; requerimientos transexenales de inversión pública y privada y compromisos concretos; desarrollo del mercado interno con plazos definidos; un programa equitativo y competitivo de licitaciones del espectro radioeléctrico, que evite concentraciones de la propiedad y privilegios; obligaciones de cobertura social para que cada vez mayores regiones y comunidades del país se incorporen a las ventajas de la digitalización y las nuevas tecnologías; proyectos de inversión en materia de desarrollo tecnológico e inversión, para que México potencialice el conocimiento, obtenga beneficios de él y dependa menos del exterior; programas de capacitación y alfabetización para que la sociedad aprenda a usar las nuevas tecnologías con otros fines distintos al entretenimiento.

4. Apertura inmediata a los operadores de telefonía fija para que puedan ofrecer televisión en aquellas regiones donde ya existe la infraestructura disponible. No hacerlo implicaría no favorecer la competencia, promover prácticas monopólicas y discriminatorias, no desarrollar las potencialidades de la tecnología y de la propia infraestructura existente. Pero sobre todo, repercutiría en que los usuarios que ya cuentan con el servicio de telefonía fija (incluso en comunidades apartadas de los centros de población y de las zonas residenciales más rentables) no puedan acceder a televisión de más calidad y servicios adicionales de telecomunicaciones a precios más competitivos, limitando sus derechos a la información, la comunicación y la cultura.

5. Una regulación que permita la convergencia plena a través de todas las plataformas tecnológicas. La infraestructura y las posibilidades técnicas que ofrecen las nuevas tecnologías deben beneficiar a todos los usuarios, en zonas urbanas y rurales. La convergencia plena para todos los actores económicos debe estar acompañada de una regulación que no discrimine y sí promueva la competencia, pero que también exija obligaciones en materia de inversión, cobertura social, calidad en el servicio e interconexión.

6. Establecer una política clara que determine obligaciones de inversión en infraestructura y cobertura social para los actuales y nuevos operadores. No sólo hay que aprovechar al máximo la infraestructura de redes existente hasta ahora sino ampliarla cada vez más. El objetivo es conectar y comunicar entre sí, con base en tiempos precisos, al mayor número posible de comunidades, hogares, hospitales, escuelas, instituciones, presidencias municipales, dependencias de seguridad pública, etcétera. Además de beneficiarse de los mercados y consumidores que ya existen en las grandes concentraciones urbanas, los operadores deben acatar, garantizar y cumplir con planes de cobertura social para que las tecnologías y los servicios lleguen a más mexicanos. Esto último repercutirá en enormes beneficios para las empresas y se traducirá en crecimiento económico; al sumar a quienes por razones geográficas o de desigualdad no tienen acceso a la información, el conocimiento y la comunicación, se les incorpora al desarrollo del país.

7. Elaborar un proyecto integral que especifique en qué y para qué se utilizará el llamado ?dividendo digital?. La licitación de la frecuencia de 700 MHz para proveer servicios de banda ancha debe obedecer a criterios que favorezcan la competencia, la pluralidad de opciones comunicativas, la mayor cobertura y penetración de servicios, los mejores contenidos, las tarifas más económicas, el ancho de banda idóneo para desarrollar todas estas potencialidades, además del uso intensivo, creativo y socialmente productivo de las nuevas tecnologías.

Jorge Fernando Negrete P.
Director de Mediatelecom
Porfirio Díaz 138-2 Col. Nochebuena
México DF. CP 03720
tel. 55635170 y 78

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