Adicción a Internet y otras pantallas. Parte II
ESCRITO POR FRANCISCO GRASS
15 prohibiciones no negociables que los padres deben imponer sobre el uso de Internet, el teléfono y otras pantallas electrónicas
Estas prohibiciones deben estar sustentadas en reglas perfectamente claras. Si les parecen muchas y no quieren imponerlas siempre pueden bajar el nivel de exigencia en la educación de los hijos o negociar con ellos cuáles son los limites que los padres están dispuestos a admitir. Los padres no tendrían que implantar la mayoría de estas prohibiciones si los hijos estuvieran bien formados en las virtudes y valores humanos.
1- Prohibir que los hijos faciliten datos personales y familiares por Internet para evitar los daños que esas decisiones puedan causarles a ellos y a la familia.
2- Prohibir las citas en el mundo real con personas extrañas que se han conocido en el mundo virtual, para evitarles situaciones peligrosas con los depredadores sexuales.
3.- Prohibir poner, recibir y guardar fotografías en Internet que puedan suponer pornografía infantil o que ataquen a la intimidad o privacidad personal.
4.- Prohibir los videojuegos que contengan o inciten a la violencia o pornografía.
5.- Prohibir la entrada en las páginas de Internet que les induzcan o exhorten a la anorexia y bulimia.
6.- Prohibir el sembrar mentiras, rumores, bulos, chismorreos, etcétera.
7.- Prohibir el envío de amenazas verbales o por escrito a través del Internet o del teléfono.
8.- Prohibir el envío de mensajes desagradables, fotos, correos electrónicos acosadores, etcétera, que pudieran producir “cyberbullying”, “sexting” o “grooming”.
9.- Prohibir grabar en los teléfonos móviles acciones violentas con sus compañeros y difundirlas por Internet.
10.- Prohibir que escriban los textos con un lenguaje inapropiado.
11.- Prohibir la utilización de los aparatos electrónicos si no se ajustan a las normas establecidas de cuándo, cuánto, con quién y para qué pueden o no pueden usarlos. Tiene que haber tiempos de estudios, de diversión, de familia y de socialización con sus amistades.
12.- Prohibir la utilización de estos aparatos electrónicos si no se ajustan a los códigos de cortesía y educación, que son admitidos en cada país y universalmente.
13.- Prohibir que las pantallas electrónicas estén situadas en lugares aislados del hogar para que cuando los hijos las utilicen sepan que están vigilados continuamente. No es conveniente ponerlos en las habitaciones y mucho menos que tengan las puertas cerradas.
14.- Prohibir los contratos donde los costos de esos servicios estén fuera del nivel de la economía de la casa, contratos que siempre deben estar bajo el control de los padres, y en su caso, negociar la cantidad y forma de pago de acuerdo con un presupuesto establecido. Si los hijos tienen que contribuir a su pago aprenderán a seleccionar el consumo y los tiempos de utilización.
15.- Prohibir el nivel acústico peligroso de los reproductores de música, como son los MP3, etcétera para evitar la disminución en el rendimiento escolar y que los oídos se dañen, puesto que actualmente la sordera se ha convertido en una nueva enfermedad entre los jóvenes.
Los padres deben estar muy alertas con la forma en que sus hijos interactúan en Internet, en las pantallas electrónicas y en las redes sociales, pues muchos jóvenes han tenido algunas malas experiencias de muy difícil arreglo.
Es muy triste comprobar cómo estos jóvenes se sienten arrepentidos, avergonzados, culpables, estafados, asustados, violados moralmente, enfadados, contrariados, molestos, indignados y estúpidos, por las acciones que han cometido de forma activa o pasiva en estos medios.
Los padres tienen que sensibilizarse y sensibilizar a sus hijos sobre las imprescindibles herramientas de control parental que tienen que usar para supervisar los contenidos a los que acceden los hijos. Hay numerosas páginas de Internet en español, donde facilitan programas gratuitos, con fórmulas y herramientas de protección de las computadoras, así como de control de acceso a sus contenidos.
Cuando los hijos son bilingües es muy necesario extremar las precauciones, pues los filtros que impiden que pasen determinados contenidos tienen palabras en un solo idioma. Es posible que los padres tengan que poner filtros diferentes, uno para cada idioma, y adaptarlos continuamente a las nuevas palabras que aparecen en las pantallas.
Los padres tienen que tener las ideas muy claras, sobre lo que son las normas de actuación en Internet y los controles correspondientes. No se pueden quedar en no hacer nada, hacer un poco o hacer solamente la parte que les convenga, pues por cualquier sitio puede entrar el problema. Esos controles tienen que ser totales, pues los riesgos existen y hay que conocerlos para poderlos combatir.
Si los padres pagan tanto dinero mensualmente por instalar en la computadora un antivirus informático para protegerla de los ataques externos, cómo no van a hacer un esfuerzo muchísimo mayor, para prevenir los peligrosos virus morales y sociales, que con toda seguridad atacarán a sus hijos si no tienen bien emplazados los blindajes. Además de los ataques que los hijos puedan hacer a otros o a sí mismos, voluntaria o involuntariamente.
El bisturí es una herramienta para curar, también puede ser para mutilar o matar. El Internet es una herramienta para comunicar, informar, educar, etcétera. Antes de instalarlo en el hogar, o si ya está instalado, los padres deben educar a los hijos en su manejo social, enseñando la normas básicas de convivencia.
10 reglas mínimas y elementales, para que los hijos manejen el Internet, teléfono y otras pantallas electrónicas.
1.- No enviarán las direcciones a la vista de todos, de forma que queden ocultas, así evitarán que otras personas se las apropien, las vendan o se dirijan a ellos sin su permiso.
2.- No harán comentarios de otras personas a través del Internet, porque pueden retransmitirlos hasta el infinito por la red y crear una mala imagen imposible de arreglar.
3.- No escribirán los textos en mayúsculas o en color rojo, pues dan la sensación de agresividad.
4.- Darán las gracias a los que se han acordado de ellos y se han tomado la molestia de escribirles.
5.- No abusarán de la amistad o parentesco, inundándoles de correos basura.
6.- No dejarán la computadora en la habitación privada de los hijos hasta que sean mayores de edad. Siempre deberá estar al alcance de la vista en la habitación donde se haga la vida familiar para poder tener control de su utilización.
Examinarán los sitos que han visitado los hijos, las páginas que han visto o donde han escrito, para saber lo que han hecho y con quién, y así poder aconsejarles.
7.- Les darán normas claras de lo que deben hacer y de lo que no deben hacer, así como el horario de trabajo, diversión y la cantidad de tiempo a emplear en cada cosa, bien expresado en horarios máximos de permanencia y alternancia con la convivencia familiar.
8.- Investigarán en el Internet y en el teléfono las páginas y personas que visitan, o con las que mantienen relaciones.
9.- No permitirán que los hijos utilicen el Internet, en sitios donde no tengas control de lo que han estado haciendo, como casas de amigos o bibliotecas públicas sin control parental, cibercafés, etcétera.
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Comentario de Octavio Islas
Es más peligroso un sacerdote pederasta cerca de un niño que una computadora con acceso a Internet
