4209 México, Yo influyo.com, El acierto en México de la PGR y la incongruencia de México en la ONU

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El pasado 28 de febrero, la Procuraduría General de la República (PGR) interpuso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la acción de inconstitucionalidad contra las reformas al Código Civil, aprobadas en diciembre pasado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Distrito Federal, que reconocen como “matrimonio” la unión entre personas del mismo sexo, mismas a las que se les permite la adopción de niños.

Esta acción, como es lógico, provocó el unos la rechazaran y otros la aprobaran. Según La Jornada, diario identificado con la izquierda, el PRD y sus causas ideológicas, algunos pensadores encabezados por Elena Poniatowska, se manifestaron en contra.

De acuerdo al diario, afirmaron que “quienes se oponen al matrimonio entre parejas homosexuales y a que éstas adopten están basados (sic) en creencias irracionales; son actos de ignorancia e intolerancia”.

Del otro lado, la Iglesia Católica, de la mano del Colegio de Abogados Católicos, manifestó su beneplácito por la acción de la PGR. Según el Editorial del semanario religioso Desde la Fe, “la decisión libre de personas del mismo sexo para convivir en paz no debe confundirse con instituciones que tienen su propia característica y su propia finalidad”, como es el matrimonio que implica la unión de dos personas varón y mujer.

La PGR sin duda ha dado un paso importante en la defensa y preservación de la estructura básica de la sociedad mexicana. Las instituciones del Estado son creadas para ponerse al servicio del interés público, de modo que protejan dicho interés de acuerdo con las tradiciones, la cultura, la historia, la identidad, los valores más profundos de una población, siempre de acuerdo a la naturaleza humana.

Independientemente de la evaluación de desempeño que debe hacerse a esta institución, de los cuestionamientos en los que ha estado involucrada y de las prácticas que todavía se le cuestionan, la PGR ha demostrado un sólido compromiso con la defensa de derechos y valores fundamentales, como la vida y la familia, respectivamente.

Aun con esta acción, es difícil calificar la conducta del gobierno del presidente Felipe Calderón al respecto de estos temas, especialmente en referencia a la homosexualidad. Aunque por un lado, la PGR interpone un recurso de inconstitucionalidad por una polémica ley que promueve el homosexualismo, por otro México suscribe documento en las Naciones Unidas que avalan posturas favorables a la promoción del homosexualismo.

El comité de ese organismo que se dedica a verificar el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales decidió que estaba facultado para afirmar que la “identidad de género” y la “orientación sexual” son categorías de no discriminación, mismos que fuerzan a los países a reconocerlas dadas las leyes internacionales en la materia.

Debido a la poca claridad y la rapidez con la que lo anterior fue aprobado, la Asamblea General de las Naciones Unidas intervino ante el reclamo de países orientales, encabezados por Irak. La delegación de México, liderada por Claude Heller Rouassant, ni sus luces. El cuerpo diplomático mexicano instalado en la ONU se mantuvo en silencio y lo hizo apoyando el intento de ampliar el listado de categorías de no discriminación.

El voto a favor de México hacia esta resolución preocupa en la medida en que dicha propuesta no sólo se refería a la inclusión de dos nuevas categorías de no discriminación, sino que en el fondo este recurso podría utilizarse para poner límites a libertades fundamentales como la de culto, de expresión y conciencia, así como interferir en las leyes sobre matrimonio y educación infantil.

¿Cómo explicar esta incongruencia? ¿Por qué la delegación nacional en la ONU no es consistente con las políticas impulsadas en México? ¿Por qué al interior del país el gobierno panista actúa en congruencia con los principios que dan sustento al Estado mexicano y no hace lo mismo fuera de él? ¿Estará enterado el presidente Calderón de esta situación?

Es por demás extraño que, mientras en la ONU la delegación mexicana promueva el discurso y las políticas que promueven el homosexualismo, en el país sean las instituciones del Estado las que actúen en sentido contrario.

Los ciudadanos de México tenemos la responsabilidad de pronunciarnos a favor del México que queremos. Como se ha dicho en ocasiones anteriores, las personas homosexuales deben tener todas las garantías para desarrollarse como personas y las instituciones del Estado se ocupan de ellos, tanto como se ocupan de cualquier otro individuo.

Sin embargo, hay una serie de acciones que los ciudadanos podemos llevar a cabo para manifestar nuestro apoyo a la decisión tomada por la PGR, así como el rechazo a las políticas apoyadas por México en la ONU.

La principal ya se ha abordado en otras ocasiones en yoinfluyo.com, y consiste en demostrar que la mayoría de los ciudadanos de México se oponen a las legislaciones aprobadas por el PRD de forma arbitraria y que manipulan la institución del matrimonio. ¿La forma? Recaudando firmas de tus vecinos, enviando correos a los diputados manifestando el rechazo a las reformas Se vale ser creativos.

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Comentario de Octavio Islas

Definitivamente resulta simpática la frase: «la polémica ley promueve el homosexualismo».

Ojalá tan emblemático órgano informativo de la ultraderecha mexicana expresara un mínimo de interés y preocupación por los CRIMENES cometidos por SACERDOTES PEDERASTAS, de quienes solo mantienen reprobable silencio.

Antes de satanizar la homosexualidad, tan decentes caballeros de la ultraderecha bien podrían comenzar a  externar un mínimo de preocupación por los dolorosos actos cometidos por algunos curas. Ello, sin embargo, no forma parte de sus preocupaciones. El dolor infringido a las víctimas no resulta rentable en términos de imagen y apariencia, que es lo que en verdad les importa.

6 Comentarios

  1. Y quien dijo que no forma parte de las preocupaciones?, con que derecho se siente para ser dueño de las conciencias de las personas?… es terrible el fanatismo de los que se sienten dueños de la verdad. Las fantasías alrededor de la ultraderecha no son mas que consecuencia de la mas profunda ignorancia y falta de raciocinio…no pueden entender ni ver mas allá de sus propios interese y narices.

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    1. Sr Argomedo

      No me siento dueño de la conciencia de las personas. Ejerzo la libertad de expresión en mi blog y presento mis argumentos.

      Si el doloroso tema de los sacerdotes pederastas forma de las preocupaciones de Yo influyo.com, pues sencillamente deberían abordarlo. Hasta ahora no lo han hecho. ¿Por qué?

      Para abordarlo con seriedad, resultaría pertinente incluir los testimonios de las víctimas, o de periodistas e investigadores que han abordado el tema, por ejemplo Sanjuana Martínez http://www.sanjuanamartinez.com o Salvador Guerrero Chipres, quien con gran anticipación dio a conocer en el periódico La Jornada los crímenes cometidos por el padre Marcial Maciel, de los cuales, por cierto, en Yo influyo.com jamás han sido mencionados.

      Hoy, la defensa de Maciel por supuesto resulta imposible.

      No se trata pues de fantasías, sr. Argumedo, sino de hechos y denuncias sobre las cuales Yo influyo.com solo ha guardado silencio.

      Efectivamente sería deseable dar respuesta racional a tales cuestionamientos y bien podrían comenzar por refutar a Álvaro Delgado, destacado periodista del semanario Proceso,.

      ¿O acaso consideran fantasioso su trabajo periodístico?

      ¿Parte usted de negar la existencia de la «ultraderecha en México?

      Muchas gracias.

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  2. Solo le puedo decir que sus comentarios son muy superficiales, que no tiene el mayor argumento para sostenerlos. En el caso del «destacado» periodista que menciona, le comento que en innumerables ocasiones le interpelado todas aquellas aseveraciones que tiene en relación a yoinfliuyo.com por que es un maestro para usar medias verdades como verdades. Si usted lo considera un hombre veras es su problema…y por eso insisto que no tiene ningún apego a la realidad. Desafortunadamente para ciertas visiones manqueas solo existe el blanco o negro y la teoría del complo… no mi señor, eso es para quienes se quieren hacer famosos inventando y manipulando las conciencias de las personas.

    Por que no entrarle al tema de los pederastas: 1) No tenemos información VERAZ y 2) Creo que la ropa sucia se lava en casa. Queda muy claro que los que profesamos la Fe Católica no compartimos este tipo de comportamientos vengan de donde vengan al igual que no se puede compartir que algo ANTINatural se convierta en LEY, para que luego suceda como en países europeos que la Inquisición Gay comience a meter a la cárcel a quienes simplemente opinan diferente. Ojalá usted también documentara en su blog este tipo de información que yo también le puedo compartir.

    Y cuando quiera saber mas de yoinfluyo.com con gusto le puedo desmentir en persona la cantidad de barbaridades y mentiras que algunas plumas ociosas reparten por ahí.

    No se equivoque, y no vea lo que NO existe…la realidad es menos compleja…

    Saludos

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    1. Te proporcioné las fuentes, del todo conocidas. Valdría la pena conocer detalladamente tus argumentos para descalificarlas, sin adjetivos.

      Con respecto del caso Maciel. Los argumentos y los hechos resultan contundentes. Tan contundentes como la información relativa a, por lo menos una hija conocida, quien vive en España.
      Del caso Maciel han observado absoluto silencio.

      La afirmación «la ropa sucia se lava en casa» resulta tan elocuente como el silencio observado ante el caso Maciel y la gran cantidad de casos de sacerdotes pederastas, por los cuales la iglesia -en Estados Unidos, claro- ha tenido que erogar grandes cantidades para indemnizar a las víctimas -cientos de ellas-.

      ¿Por qué supones que ello no ha ocurrido en México?

      Sanjuana Martínez, a quien seguramente descalificarás, ha documentado no pocos casos, destacando la impunidad que Norberto ha concedido a los criminales.

      La autocrítica ayuda a toda causa. Incluyendo, por supuesto, a la fe católica.

      No se trata de ningún complot contra la Iglesia. Sencillamente se denuncian graves errores que el silencio resulta incapaz de ocultar, menos corregir.

      Gracias. Es todo.

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  3. Eso de no descalificar con adjetivos creo que es mas aplicable a tus argumentos en contra del artículo no?, hay que hablar con el ejemplo!!

    Y dale con el tema de los pederastas… Sabes que un pederasta es un homosexual que no ha salido del closet?. La raíz de todo esta en la perdida de los principios, y eso afecta a TODOS los seres humanos… TODOS, si incluido el Padre Maciel y muchas personas que seguramente tu conoces y muchos «articulistas renombrados» que se la pasan desprestigiando sin conocer.

    Creo que hay que informarse un poco mas y quitarse la venda de los ojos, esto no es un tema político de haber quien es mas malo… sino de ir a la raíz de los problemas.

    Entiendo que no lo entiendas y entiendo que cada quien intenta hacer lo mejor con su trabajo, lo que no se vale es descalificarlo sin entenderlo un trabalenguas que hay que comprender, ja!… ¿de acuerdo?

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  4. Sr Argomedo

    Mi blog es insignificante. No vale la pena que se distraiga en él
    En cambio le pido sea tan amable de perfilar sus baterías hacia temas efectivamente delicados para la Iglesia Católica, a quien usted tanto defiende, como la información relativa a las muertes del padre Maciel -y por supuesto, su conducta sexual-.

    Me parece tan frívolo y superficial satanizar las uniones de homosexuales, cuando antes deberían ocuparse de que los sacerdotes -en el caso de Maciel, no un sacerdote cualquiera, el fundador de una orden-, tengan una conducta sexual tan poco ejemplar y, peor aún, hayan cometido tantos crímenes en vida, gozando de absoluta impunidad.

    No pierda pues más tiempo en este humilde pecador, quien sin «trabalenguas» alguno sencillamente recomienda destinar su cruzada particular y muy respetable, hacia temas y asuntos efectivamente relevantes.

    Muchas gracias. Ruego sea tan amable de leer el texto que reproduzco a continuación:

    «ANIVERSARIO / DOS AÑOS SIN MARCIAL MACIEL
    El legionario que murió cuatro veces y no quiso confesarse

    Hasta ahora se sabía, gracias a «Crónica», que tuvo al menos seis hijos y varias identidades. En el segundo aniversario del fallecimiento del fundador de los Legionarios de Cristo revelamos sus últimas horas, con la presencia de un exorcista
    IDOIA SOTA | JOSÉ M. VIDAL

    El día que Marcial Maciel murió, se oyó, como en Pedro Páramo, un murmullo insistente como el que hace el viento al azotar las ramas de un árbol en la noche. Al afinar el oído, al igual que en la obra de Juan Rulfo, aquel bisbiseo apretado como un enjambre se definió en palabras casi vacías de ruido y llenas de piedad: «Ruega a Dios por nosotros».

    El día que Marcial Maciel murió (ayer se cumplieron dos años), la lujosa casa legionaria de Jacksonville (Florida) se convirtió en un ir y venir de hombres ensotanados. Todavía hoy conservan un rictus extraño en su rostro. Una mueca en la que se adivina que el final de Marcial Maciel hace justicia a una existencia vivida con exceso y fuera de toda ley, civil o divina. Algo horrible ocurrió en la habitación donde el fundador de los Legionarios de Cristo expiró.

    Poco más de una docena de personas fueron las elegidas para acompañarlo en sus últimos momentos y, de aquella jornada del 30 de enero de 2008, sólo les queda la certeza -y en algunos casos hasta el consuelo- de que el fundador de los Legionarios de Cristo ha muerto. Cuál fue la causa, cómo sucedió o incluso dónde ocurrió son preguntas que admiten más de una respuesta.

    Marcial Maciel era uno, trino y hasta quíntuple. Tenía, al menos, cinco identidades diferentes. Era Raúl Rivas, amante de Norma Hilda y padre de Normita (ambas en viven holgadamente en Madrid), y Jaime Alberto González Ramírez, pareja de una mujer mexicana y padre de tres hijos en Cuernavaca. Pero también era el progenitor de un chico en Inglaterra y el de una joven en Suiza. A veces era Juan Rivas. Y siempre era Marcial Maciel, fundador de una de las congregaciones religiosas con más poder, conseguidor de incalculables fondos monetarios de dudosa procedencia y pederasta castigado en 2006 por el Papa a la oración y el retiro. Todos ellos murieron el 30 de enero de 2008, hace ahora dos años. Sus secretarios personales se encargaron de matarlos. ¿Cómo, si no, iban a poder poner al día todos los documentos de «nôtre père», como aún lo llaman? Había cuentas millonarias, propiedades repartidas por medio mundo, fideicomisos en Bahamas… Un imperio calculado en unos 20.500 millones de euros entre lo que conservó para sí, en todas sus versiones, y lo que puso a nombre de su Legión.

    Así se explica su don de la ubicuidad y que Marcial Maciel falleciese a la vez -y que se sepa- en Houston (Texas), Washington; Cotija, su pueblo natal en México, y en Jacksonville (Florida). A las pocas horas de dejar este mundo y mucho antes de que los medios de comunicación conocieran la noticia, Wikipedia recogía su muerte en Florida. Aunque minutos más tarde, sospechosamente, la enciclopedia en la Red eliminó el lugar de la muerte de Maciel de su biografía. Dos días después, aparecieron los primeros obituarios en la prensa. The Denver Post y El Paso Times informaron del deceso del fundador de la Legión por causas naturales en Houston (Texas).

    ¿Fue por causas naturales? Algunos legionarios aseguran que padecía cáncer de hígado. Otros informan de una operación en 2003 a corazón abierto en Houston. Y hay quienes se aventuran a decir que padecía demencia senil. «Había que emitir diferentes partes de defunción, cada uno con su motivo, para cada una de sus identidades», explica José Bonilla, abogado de los hijos mexicanos del legionario.

    «EL CAMAROTE» DE MACIEL

    Sea como fuere, el verdadero Marcial Maciel murió en un chalé en Jacksonville (Florida), aunque sus restos fueron trasladados a Cotija (México), su ciudad natal. Se trataba de una pequeña casa con unos 10 u 11 legionarios, organizada ex profeso para el descanso de su fundador un año antes de que éste partiera «a la gloria celestial», como rezaba su despedida en la web oficial de la congregación ultracatólica. El 30 de enero de 2008, la población de la casa se vio repentinamente incrementada en, al menos, ocho personas. En el cuarto de Maciel se juntaron Álvaro Corcuera, actual director general de los Legionarios; Luis Garza Medina, vicario general; Evaristo Sada, secretario general; Marcelino de Andrés, a quien Maciel dejó el encargo de entregar el fideicomiso a sus hijos; Alfonso Corona, uno de los superiores; John Devlin, secretario personal del fundador; y las dos Normas. Y, por si el cónclave no era suficientemente surrealista, en los aposentos de Marcial Maciel no faltó un exorcista para asegurarse de que el alma del padre no estaba tomada por algún espíritu demoníaco.

    ¿Por qué? Hacía más de dos años que el fundador parecía haber perdido la fe. No iba a misa, no rezaba… Los legionarios que lo cuidaban llegaron a comprobar que sentía «repulsa por la religión». Y la aversión a los objetos religiosos es un signo inequívoco de posesión. De hecho, cuentan que, ya en 1946, los primeros legionarios asistieron a «fenómenos raros» de tipo mefistofélicos. El padre tenía por aquel entonces «una habitación en la casa del Sagrado Corazón», un chalé con una estatua de esa advocación. Una «habitación rara». Primero, porque no tenía cama: «Maciel dormía en un ataúd». Y segundo, por los insólitos fenómenos que, dicen, allí sucedían. Una noche, sus compañeros oyeron ruidos extraños en la habitación de Maciel y, cuando entraron, se toparon con «unas bolas de fuego que circulaban por la habitación del fundador hasta que desaparecieron».

    Otros atestiguan que, estando un día en la sacristía, aparecieron unos perros rabiosos. Maciel ordenó a los jóvenes que lo acompañaban que dejaran la habitación y, del mismo modo que llegaron, «los perros desaparecieron de la estancia con la puerta cerrada». En otra ocasión, se encontraba en la capilla. Al oír un estruendo, los legionarios «abrieron la puerta y encontraron los bancos tirados y a Maciel bajo uno de ellos». ¿Presencias del Maligno?

    Quizá muchas de estas anécdotas no dejen de ser fábulas. Un tinte de realismo mágico en una vida cargada de episodios rocambolescos.

    Sin embargo, alguien debió de considerar seriamente la posesión e hizo llamar al exorcista a su lecho de muerte. El propio Luis Garza llevaba algún tiempo lidiando con la rebeldía del fundador. Según fuentes de la Legión, Maciel se puso muy enfermo seis meses antes de morir. Y los legionarios lo trasladaron desde Jacksonville a un hospital de Miami «de toda confianza». Hasta allí llegó el ya entonces «amonestado» fundador acompañado por tres sacerdotes y una consagrada (laicas con voto de castidad).

    «ME QUEDO CON ELLAS»

    En el hospital de Miami estuvo tres días ingresado. Al segundo día, se presentaron las Normas en su habitación y permanecieron a su cabecera, cuidándolo, con el beneplácito de Maciel y para escándalo de los legionarios.

    -Padre, tiene que venir con nosotros- le dijeron éstos cuando le dieron el alta.

    Pero, para entonces, Maciel estaba más cerca de ser Raúl Rivas que el fundador de una congregación religiosa y, señalando a las dos mujeres, respondió tajante: «Quiero quedarme con ellas».

    Los sacerdotes legionarios, alarmados por la actitud de Maciel, llamaron inmediatamente a Roma. El entonces número tres de la institución, Luis Garza, supo al instante que les rondaba un grave problema. Lo consultó con el máximo responsable, Álvaro Corcuera, subió al primer avión con destino a Miami y fue directo al hospital.

    La indignación podía leerse en su rostro. Allí se presentó ante el otrora todopoderoso fundador y le conminó: «Le doy dos horas para venirse con nosotros o llamo a todos los medios para que todo el mundo se entere de quién es usted de verdad». Y Maciel dio su brazo a torcer.

    Su estado físico se había deteriorado mucho desde 2005. «No caminaba bien. Tenía afecciones propias de la edad avanzada. En los últimos meses le fueron fallando varios órganos vitales. Imagino que un informe médico diría que murió de parada cardiorrespiratoria. Tenía 87 años: era un ancianito», detalla a Crónica un portavoz de la Legión de Cristo.

    Pero a los pocos elegidos que lo acompañaron al final de su vida les costaba verlo como un ancianito. Para ellos, las últimas horas del fundador fueron un verdadero calvario. Marcial Maciel se negaba a confesar sus pecados. No deseaba o no creía en el perdón de Dios. Quizá llevaba demasiados años acostumbrado a engañar al representante divino en el confesionario. Cómo declarar de golpe que fue pederasta, mantuvo relaciones con mujeres y hombres, tuvo al menos seis hijos de los que nunca se encargó como un verdadero padre, abusó de las drogas, deseó y obtuvo grandes cantidades de dinero, plagió la guía espiritual de su congregación, mintió e hizo daño a centenares de personas sin alterarse en lo más mínimo, y Dios sabe qué más. Eso, Dios lo sabe. Entonces, ¿para qué confesarse? «¡Qué no!», espetaba a Álvaro Corcuera, empeñado en ungir al moribundo con los óleos sagrados.

    VERSIÓN OFICIAL

    Al final, Corcuera habría logrado que Maciel hiciera un profundo examen de conciencia. Ha explicado más a los suyos. «Nôtre père» feneció frente a la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe y las últimas palabras que escribió en un papel fueron «et verbum caro factum est» (y el verbo se hizo carne). De hecho, presentó una hoja convenientemente garabateada. Las dos versiones son compatibles. Maciel pudo negarse a la confesión y ser obligado. Pudo confesar lo que considerase apropiado y resultar absuelto. Pudo morir en pecado y escribir algo para consuelo de las futuras generaciones legionarias. La verdad sólo la conocen los que ocuparon el camarote de Maciel antes de exhalar. Fuera, los legionarios de Jacksonville esperaban impacientes. Algunos entraban y salían. «Fue tremendo», refiere uno de ellos. «No te puedo decir más. Tremendo».

    ¿Pondría este calificativo el padre Alfredo Torres, uno de los fundadores de la Legión, al final de Maciel? «Ha hecho usted muy bien en querer saber mi opinión. En su artículo puede poner: “He intentado que el padre Torres se pronunciase, pero él no ha querido”». A sus 83 años, Torres es el único de los primeros legionarios que sigue vivo. Dirige el colegio hispano-mexicano que el movimiento tiene en Madrid y, en medio de la crisis que vive la institución, se ha convertido en un referente de las esencias. «Vienen muchos sacerdotes a hablarme. De Roma, México, Italia… Todos los que no están contentos me escriben o acuden a hablar conmigo y yo los enderezo por el buen camino». Porque, a su juicio, en estos momentos la congregación se encuentra ante una encrucijada. «Hay dos caminos: el de la Iglesia y el de la calle. Yo siempre iré por el de la Iglesia, que es el de Cristo. Y acepto lo que diga el Papa. Sea lo que sea».

    Sobre la conveniencia de hacer público que Maciel se negó a la confesión y que en su lecho de muerte hubo un exorcista, el padre Torres aconseja: «Publíquelo. Usted tiene que ganarse la vida y, además, servirá para que reflexionen las personas implicadas».

    ¿Reflexionarán? De momento, los dirigentes de la Legión se enfrentan a la visitación con cierta opacidad en sus declaraciones.

    Los superiores hicieron llegar a todos los centros un argumentario para responder a periodistas, curiosos y enviados del Vaticano. La guía ofrece la respuesta -en su mayoría, «no» y «nada»- a muchas preguntas. ¿Qué hizo el padre Maciel? ¿Hubo irregularidades financieras? ¿Qué dice de las acusaciones de años anteriores [sobre pederastia]? ¿Estaban los superiores al tanto de estos hechos?… Pero, además, el formulario ofrece un hilo argumental para las conversaciones que se salgan de estas cuestiones. Sugieren a los miembros de la Legión y del Regnum Christi (su rama laica) que pidan perdón por el daño causado por Maciel, que se muestren consternados por que el escándalo haya podido contaminar a la Iglesia, que manifiesten que los que están sufriendo están en sus oraciones y que aseguren que tratan de actuar según lo que Cristo habría hecho en su lugar.

    PRIMER RECONOCIMIENTO

    A mediados de marzo se espera una decisión de Benedicto XVI. Ahora hay entre 100 y 150 sacerdotes legionarios pendientes de ese dictamen para definir su camino dentro o fuera de la congregación. De momento, parece que la opción más plausible pasa por que el Papa designe un representante de confianza que dé un nuevo rumbo al movimiento. Pero también cabe la posibilidad de que Benedicto XVI ordene una refundación o, directamente, opte por que la Legión de Cristo se disuelva.

    Mientras, el representante legal de los tres hijos que Maciel dejó en México, José Bonilla, sigue adelante con su lucha por el reconocimiento de los jóvenes como descendientes del fundador. El primer paso, según ha podido saber Crónica, ha sido la carta que Álvaro Corcuera, director general de la Legión, ha enviado al abogado. En ella, reconoce al mediano de los tres, José González, como hijo de «nôtre père». Quedan dos. Además del fideicomiso en Bahamas que Maciel les legó y que ya les ha sido entregado, los vástagos del legionario tendrían derecho a parte de los bienes que el fundador dejó repartidos por todo el mundo. Y, en menos de 30 días, sus hijos interpondrán una demanda para reclamar sus derechos de herencia sobre estos bienes. «Los chicos hablan todas las semanas con el visitador en México, el obispo Ricardo Watty, que se ha mostrado muy preocupado por el asunto». Más, quizá, de lo que Maciel lo estuvo nunca. De hecho, el padre fundador de los Legionarios de Cristo no se despidió de sus tres hijos. Ni siquiera fueron avisados de su fallecimiento.

    El día que murió Marcial Maciel fue un ir y venir de sotanas que rezaban por el alma del que llamaban «padre». Pero faltaban tres de sus hijos. Los que Jaime Alberto González Ramírez, su tercera identidad, engendró con una mujer mexicana. Si confesó su séxtuple paternidad y sus múltiples pecados sólo lo saben quienes estuvieron en la habitación con el moribundo. Aquel 30 de enero de 2008, que muchos recuerdan con una contracción en el rostro, se oía un incesante y pío murmullo. «Ruega a Dios por nosotros», decía».

    http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2010/746/1264892403.html

    Gatopardo
    http://gatopardo.blogia.com/

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