La gran mentira de la cartilla de sexualidad
Cirze Tinajero
En yoinfluyo.com informamos sobre el tema de la nueva cartilla vacunación que el Gobierno Federal pretende implementar y que es requisito para que niños y adolescentes puedan inscribirse en sus respectivas escuelas. Pero más que una cartilla de vacunación es una cartilla de sexualidad, que sin lugar a dudas, constituye una aberración que ataca a las familias mexicanas.
En esta ocasión, haremos hincapié en la manera en que, tanto la Secretaría de Salud, como otras instituciones proabortistas, nos quieren «vender» la idea de por qué es importante y benéfico contar con dicha cartilla.
Han manifestado que uno de los caminos hacia la construcción de una sociedad democrática parte del reconocimiento y la aceptación de que las personas tenemos diversas maneras de relacionarnos de manera afectiva y sexual.
Entonces, ¿por qué pretenden imponerle a nuestros hijos una manera de relacionarse sexualmente? Esta cartilla incita a los niños y jóvenes de 10 a 19 años a que tengan relaciones sexuales, y a la utilización de métodos anticonceptivos como única manera de estar protegidos sexualmente.
¿Cómo? Con ella se monitoreará la vida sexual de niños y adolescentes y se llevará un registro de las veces que acudan al centro de salud para recibir pláticas sobre derechos sexuales y reproductivos.
De esta forma, sólo les dan un camino para vivir su sexualidad, pero se deja de lado la abstinencia y la fidelidad; cuando estos factores son los únicos que efectivamente previenen las enfermedades de transmisión sexual.
Para muestra basta un botón, en Uganda, país donde las aldeas estaban desoladas por el sida, ya que el 30 por ciento de la población estaba contagiada, una campaña publicitaria que promovía la fidelidad y la abstinencia, logró reducir el porcentaje de personas infectadas.
Además, los promotores de la cartilla manipulan a nuestros hijos, pues con ella se fomenta la idea de que existe el sexo seguro, siempre y cuando se utilice un condón; sin embargo, éste no es un método 100 por ciento seguro, y aun con su uso se puede contraer alguna enfermedad de transmisión sexual.
En caso de que no existiera dicha cartilla, muchos niños y jóvenes no se sentirían atraídos por iniciar su vida sexual a tan temprana edad, con lo cual se les está metiendo la idea de que está bien tener relaciones aún siendo niños… ¿Y la opinión de los padres? ¿Qué, no cuenta?
Otro argumento «a favor» de la campaña de la cartilla de sexualidad es que promueve que los niños y jóvenes de entre 10 y 19 años, si tuvieron una relación no protegida, recurran al centro de salud para obtener la llamada píldora anticonceptiva, de emergencia; la pastilla abortiva
Éste es un hecho gravísimo, ya que la Secretaría de Salud promueve el aborto y no informa de los efectos secundarios de la píldora. Y todo esto, sin el conocimiento de los padres.
Y no sólo eso, hasta existe un eslogan a favor de la pastilla: «Si tuviste una relación no protegida… ¡Protégete: es tu derecho!».
¿Derecho? ¿Derecho a matar a otro? Ahora resulta que el asesinato es legal, siempre y cuando la calentura y las hormonas hayan estado de por medio.
También se ha defendido que se deben de respetar las decisiones que tomen los niños y adolescentes sobre su cuerpo y vida sexual, pues ellos son responsables de sus actos; nadie debe presionar, condicionar ni imponer sus valores particulares sobre la forma en que opten vivir su sexualidad. Nuevamente, ¿y el derecho de los padres a educar a sus hijos? ¿Por qué tiene que interferir el Estado?
Hay que señalar que un niño de 10 años, sí niño y no «adolescente», como nos lo quieren manejar, aún no puede tomar decisiones tan importantes, pues no comprende la magnitud e importancia de las mismas. Está en plena formación y necesita aprender valores que le permitan distinguir entre lo correcto y lo que no lo es.
Pero no sólo eso, con la exclusión de los padres de la educación de sus hijos, se les influye para que abiertamente invaliden la autoridad paterna. El Estado concede a los niños una autonomía que, es especial en el caso de los más pequeños, no están listos para manejar.
Los padres tienen la responsabilidad y el derecho de forjar a un ser humano que ayude al bienestar de la sociedad, pero con la cartilla de sexualidad se viola este derecho primario para educar a sus hijos íntegramente, incluyendo la formación y orientación sobre su sexualidad.
Y por si algo faltara, se considera delito promover las relaciones sexuales entre menores de edad, por lo que la cartilla de sexualidad también infringe los artículos 2.2b y 5.1.b de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños.
Ésta no promueve la verdadera salud de los niños, sino que es una herramienta para inducir la actividad sexual temprana, además de que con ella se les inclulcan falsos derechos sexuales y reproductivos, que no existen legalmente en México.
Todo bajo el falso pretexto de «reducir embarazos y prevenir contagios». ¡No dejemos que dañen a nuestra sociedad, en especial, a nuestros hijos!
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Comentario de Octavio Islas
La ultraderecha suele abrogarse la facultad de representar los intereses de la «familia mexicana».
Al amparo de tal supuesto, arremete contra la cartilla de vacunación -que califica como «cartilla de sexualidad»-.
Incapaz de poder articular una verdadera política ública de Estado en materia de salud, la ultraderecha mexicana sencillamente arremete contra la cartilla de vacunación -por considerar que promueve las relaciones sexuales-.
¿Qué opinan de los sacerdotes pedarastas?
¿No resulta más peligroso un solo sacerdote pederasta -por ejemplo el célebre padre Aguilar- que la cartilla de vacunación?

Quisiera, si me lo permiten, comentar el artículo de Cirze Tijertina de “La Gran Mentira de la Cartilla de Sexualidad”.
Antes que nada un saludo
Antes que nada quiero decir que para nada estoy vinculado o relacionado con alguna de las organizaciones que ahí se mencionan, de hecho y nomás como referencia soy partidario acérrimo del NO ABORTO por el simple y sencillo hecho de que nadie puede disponer de la vida de otra persona. Pero eso es otra historia.
Lo que si veo con tristeza, no solo en el mundo de hoy sino en la historia humana en si, es la facilidad con que ideas falsas o incompletas del todo se enarbolan como hechos irrefutables de los cuales nos agarramos para no solo vivir nuestra vida sino tratar que los demás vivan la suya. Ese es el quid de este mensaje.
Pero antes de pasar a la parte medular del mismo quisiera, si es posible, y dado que no soy del DF, que en alguna ocasión se analizara en Yo Influyo el contenido de la cartilla a la que se hace mención para demostrar y demostrarnos como es que el gobierno con este instrumento “incita a los niños y jóvenes de 10 a 19 años a que tengan relaciones sexuales…”
Repito, no conozco la cartilla pero para mi la palabra “incitar” tiene connotaciones muy claras referidas a mover a, tratar de, dirigir hacia pero con un interés muy claro y con una acción muy determinante, así que te pediría si es posible, que luego se analizara para ver como es que pasa esto.
Ahora bien, y adelantándome a los hechos, que no se vale decir que se incita cuando se presenta una opción de. Si el gobierno señala que los niños tienen derecho a su sexualidad es algo mucho muy distante, desde mi punto de vista, que dijera que se tiene la obligación de. Como ejemplo, todos tenemos derecho a leer o que queramos, incluso material pornográfico, pero eso no quiere decir que incluso un adulto esta obligado a ello. As que cuidado con confundir los derechos con las personas y su difusión con la incitación a.
Pero bueno, pasando ahora si al meollo del presente mensaje, me asombra en gran manera que alguien que se siente tan pero tan ofendida con las mentiras de las organizaciones pro-abortistas y otras organizaciones caiga en la tergiversación de los hechos o al menos en presentarnos de una manera tan parcial según su conveniencia (repito que no estoy a favor de uno o de otro bando solo que no concibo que las mentiras se ataquen con más mentiras).
Se señalas textualmente en el artículo que “se deja de lado la abstinencia y la fidelidad; cuando estos factores son los únicos que efectivamente previenen las enfermedades de transmisión sexual” lo cual es una verdad a media o una mentira completa.
¿No estará la autora enterada de los cientos sino miles de casos de infectados con SIDA por transfusiones sanguíneas? Paso algunas noticias:
México: http://www2.esmas.com/085688/imss-infecta-dos-menores-con-sida-cndh-pide-reparar-danos
Paraguay: http://www.mspbs.gov.py/ver_noticia.php?id=1405
Argentina: http://chiflame.net/story/agentina.en-cordoba-terror-hospital-infectados-pos-sida-transfusion-sa
¿No habrá oído la autora de quienes se han infectado de SIDA por donaciones de órganos?
Paso otros noticias de eso:
Chile: http://icarito.tercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5702_252890325,00.html
Estados Unidos: http://www.terra.com.mx/articulo.aspx?articuloId=477709
Ahora bien, supongamos que el condón NO garantiza al 100% que no se contagiara de SIDA, según la autora y los partidarios contra cualquier método anticonceptivo (quien sabe por que razones), no debería usarse y solo referirse a la fidelidad y/o abstinencia.
Eso quiere decir que dado que tampoco se nos puede garantizar la inocuidad de la sangre o las donaciones entonces, según sus razonamiento deberíamos abstenernos de ello ¿verdad?
De nueva cuenta quiero señalar la mentira: “se deja de lado la abstinencia y la fidelidad; cuando estos factores son los únicos que efectivamente previenen las enfermedades de transmisión sexual”.
¿Y los ejemplos que te antes?, puede alguien ser fiel incluso abstenerse de sexo y aun así infectarse de SIDA. Por lo tanto lo dicho por la autora en su artículo es simple y llanamente mentira.
Curiosamente gobierno y organizaciones que se señalan como promotoras de lo que criticas son mas mesuradas en sus señalamientos y siempre dicen que el uso del condón “ayuda a” o que “puede ser favor de” nunca con tan tajantes como la autora, ¿son ellos más veraces que ella?
Si de algo sirve este mensaje le pediría a la autora que demostráramos que podemos ser mejores que los que mienten y manipulan la información para sus fines, aunque esto nos ponga en desventaja. Después de todo la verdad es la que hace libre, no la mentira.
Un saludo
Alex
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Excelente y de acuerdo contigo Alex
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la sexualidad es parte de nuestra naturaleza , que nos estimula fisicamente , espiritualmente y mentalmente , tener miedo a vivirla , es decision de cada quien pero no conprendo como la informacion puede degenerar a un niño ,se degenera por la educaccion que recive en casa , pues ya la del estado deja mucho que desear , es conservador pensar que el conocimiento degrada nuestra sociedad , ser padre note hace un experto sexual,solo te hace padre de familia , es a traves del conocimiento que puedas regalar a tus hijos ,lo que los define ,no una simple cartilla.
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