1244 CEPAL, Trígesimo segundo período de sesisiones, Santo Domingo, 9-13 de junio de 2008, comunicado de prensa, FOMENTO A LA INNOVACIÓN PERMITIRÁ A AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE APROVECHAR OPORTUNIDADES DE LA ECONOMÍA MUNDIAL

Región se mantiene rezagada en educación, investigación y desarrollo:

FOMENTO A LA INNOVACIÓN PERMITIRÁ A AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
APROVECHAR OPORTUNIDADES DE LA ECONOMÍA MUNDIAL

CEPAL analiza los sectores productivos con mayor potencial de aprovechar los cambios tecnológicos y de la economía mundial.


(Santo Domingo, República Dominicana, 12 de junio) El crecimiento sostenible depende de la acumulación de progreso técnico. En los últimos años se han reconfigurado las capacidades tecnológicas y productivas de las empresas, su competitividad externa y las relaciones entre los distintos sectores de la economía. Los países más exitosos en insertarse en la economía global serán los que logren aprovechar en forma creativa estas oportunidades.

Así lo sostiene la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en su documento La transformación productiva 20 años después. Viejos problemas, nuevas oportunidades, dado a conocer en su Trigésimo segundo período de sesiones, que se realiza en República Dominicana.

La interacción entre las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) y la biotecnología se han consolidado como los nuevos paradigmas tecnoeconómicos que ofrecen ventanas de oportunidades insospechadas. En el caso de las TIC, su expansión ha sido tan amplia y rápida que se ha producido una brecha entre los países líderes – que innovan con mucha rapidez – y los países de menor desarrollo, cuyas capacidades de aprender, imitar y adaptar estas tecnologías es más limitada.

En el documento, la CEPAL advierte que el rezago en este campo puede tener consecuencias a largo plazo para la competitividad y el crecimiento de los países de la región.

La difusión de la biotecnología ha sido menor. Sin embargo, se trata de una tecnología genérica y multidisciplinaria que puede afectar a un conjunto muy amplio de actividades y sectores. Muestra además una fuerte convergencia con otras tecnologías como las TIC y la nanotecnología.

En este contexto, ¿qué situaciones podrían aprovechar América Latina y el Caribe en una economía global caracterizada por estas transformaciones? De acuerdo con la CEPAL, diversificar y desarrollar espacios donde se conjugue el aprendizaje tecnológico y la competitividad es el núcleo de cualquier estrategia plausible de desarrollo futuro. Es posible mejorar casi todo lo que se hace y también explorar caminos nuevos.

El desafío es aprovechar la expansión global para emprender un proceso de transformación productiva que permita a los países agregar conocimiento y valor a sus esquemas de inserción en la economía mundial. Mediante la innovación es posible crear nuevos patrones de aprendizaje y nuevos mercados, y generar una estrecha relación entre los ciclos prolongados de crecimiento y un conjunto de innovaciones encadenadas, con fuertes efectos de arrastre e interconexiones entre diversos sectores.
Oportunidades por sectores

En el documento de la CEPAL se estudiaron cuatro sectores que cuentan con una base competitiva inicial que les permitiría avanzar hacia productos con mayor valor agregado y dinamismo tecnológico: la industria manufacturera “tradicional” y la manufacturera de exportación (como maquila y zonas francas); el complejo agroalimentario; la minería metálica; y los servicios.

En el caso de la industria manufacturera, existen espacios de competitividad en torno a sectores de intensidad tecnológica media y alta. Allí genera una dinámica virtuosa, ya que en casi todos los países de la región la participación de las manufacturas en las exportaciones totales es significativamente mayor cuando éstas se dirigen hacia otros países latinoamericanos o caribeños, lo que muestra la importancia del comercio intrarregional para el aumento del contenido tecnológico.

Por otra parte, para muchos países de América Latina y el Caribe el complejo agroalimentario es una gran fuente de competitividad y encierra un considerable potencial de aprendizaje tecnológico para desarrollar actividades productivas de mayor complejidad.

Asimismo, varios países de la región son actores importantes en los mercados mineros y, en algunos casos, han logrado generar ciertas capacidades locales, sobre todo en nichos específicos. De esta manera, el aprendizaje tecnológico no se restringe a las grandes empresas de extracción, sino que se extiende a una amplia red de proveedores de bienes y servicios que se benefician de los estímulos tecnológicos y la demanda. Sin embargo, la CEPAL señala que para ingresar a los segmentos de mayor contenido tecnológico es preciso formular políticas públicas que permitan construir capacidades tecnológicas para la exploración y extracción minera y metalúrgica.

Finalmente, otro espacio de competitividad y aprendizaje corresponde al sector de los servicios en dos ámbitos específicos: turismo y servicios empresariales. En el primero, varios países -especialmente en el Caribe- han puesto en marcha importantes proyectos que encierran un enorme potencial de diversificación y personalización de la oferta para obtener mayor rentabilidad de sus recursos.

La CEPAL recomienda un esfuerzo coordinado de los sectores público y privado orientado a diversificar y renovar la oferta turística y a fortalecer los vínculos con cada economía local.

En servicios empresariales la región presenta algunos avances incipientes, pero todavía no logra captar una parte significativa de un sector que muestra una vigorosa expansión en el mundo. Para que se incorpore activamente a los mercados mundiales de exportación de servicios, es necesario explorar áreas nuevas.

En su documento, la CEPAL concluye que muchas de estas actividades productivas forman parte y dependen de la organización de las cadenas globales de valor a nivel global. Hoy existen oportunidades para la región gracias a la expansión de la demanda mundial y la difusión de los paradigmas tecnoeconómicos que pueden tener efectos positivos en la productividad y competitividad de los distintos sectores. Pero los países deben incorporar procesos de aprendizaje que les permitan insertarse exitosamente en los eslabones más intensivos en conocimiento de estas cadenas globales de valor. Este proceso no es espontáneo y requiere el desarrollo de capacidades y la aplicación de políticas públicas.

El documento La transformación productiva 20 años después. Viejos problemas, nuevas oportunidades está disponible en el sitio web de la CEPAL siguiendo el enlace, así como más información sobre el
Trigésimo segundo período de sesiones de la Comisión.
Para consultas, contactar a los Servicios de Información de la CEPAL. Correo electrónico: dpisantiago@cepal.org;
teléfonos: (56 2) 210 2380/2149; celular: (56 9) 3376207.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.