Ha salido publicado por la editorial de la Universidad Nacional de La
Plata (EDULP) el libro “La formación de periodistas y comunicadores
durante la dictadura” de Pamela Vestfrid y Guadalupe Guillermo. Más
información en http://www.unlp.edu.ar/editorial/libro_vestfrid.html, con
prólogo de Héctor Shmucler:
Prólogo
Si nos ajustáramos a lo que anuncian sus autoras, este trabajo parece
buscar un objetivo relativamente modesto: describir las características y
las circunstancias que rodearon la implementación de dos Planes de estudio
–uno en 1972 y otro en 1977– en lo que era la Escuela Superior de
Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata. En la mira del estudio,
sin embargo, se subraya la intención de observar cómo repercutió la
dictadura argentina de 1976 en el campo del saber comunicacional que tenía
por escenario el espacio universitario platense; y este sesgo, que
atraviesa toda la indagación, da por tierra con la aparente modestia de
los límites prefijados. El tema crece en envergadura a medida que uno
avanza en la lectura y verifica la voluntad que pusieron las autoras en
esquivar, en lo posible, los previsibles lugares comunes. Abiertos al
rigor de conocer sin prejuicios, no eluden ningún terreno para la búsqueda
y exponen sus oídos, sin filtros deformantes, a la voz de los informantes.
Han encontrado la manera de percibir el papel que suelen cumplir las
minucias y el lugar a veces decisivo de las biografías. En consecuencia,
el material aquí reunido y procesado se abre, más allá de la recortada
anécdota universitaria, a la posibilidad de reflexionar sobre los
complejos y a veces contradictorios componentes de los hechos históricos.
Algo más merece destacarse: algunos senderos elegidos para la búsqueda no
siempre son conocidos de antemano y ante la sorpresa de algunos hallazgos
la investigación vuelve sobre sus pasos para observar detalles desde
nuevas perspectivas. Podría parecer ingenuo; prefiero verlo como uno de
los provechosos riesgos que acechan al que realmente quiere ver los bordes
del camino. Así, el estudio de los procesos que facilitaron la elaboración
de dos Planes de estudio lleva a situar la atención en momentos de fuerte
impregnación política y de encendidas búsquedas en el orden
teórico-conceptual. Si en 1972 se vivía la exaltación de diversos
proyectos sociales y se agitaban ideas que proponían repensar y rehacer
todo a la luz de estallidos libertarios, cinco años después, en 1977, el
drama mostraba un capítulo en el que casi todas las luces habían menguado
(pero no toda la oscuridad se había instalado recién en ese momento), en
el que se confundían los nombres y donde, aquí y allá, se abrían heridas
que aún hoy, varias décadas después, regresan como visibles cicatrices.
Estos rumores habitan el trabajo que ahora se muestra como libro y que,
sin promesas desmesuradas, sin adjetivos excluyentes, ofrece materiales
valiosos para que el preguntar siga vigente; para que no cese la memoria.
Héctor Schmucler
