Director General de Mediatelecom Policy & Law
Una vez aprobada la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, como base mínima de certidumbre jurídica, los operadores de telecomunicaciones están en condiciones de prever inversiones y lanzar nuevas ofertas comerciales.En este contexto se enmarcan los relanzamientos de las redes 4G LTE de Movistar, Nextel y Telcel, con sus respectivos slogan para atraer a los usuarios. Así, Movistar promete que sus clientes van a volar por la velocidad de su red, Nextel ofrece conexión de datos cuatro veces más rápida, mientras que Telcel asegura que sin cobertura la velocidad no sirve. Cada empresa busca potenciar sus fortalezas, y la entrada del iPhone 6 y 6 Plus de Apple les brinda una nueva oportunidad de ofrecer valor añadido a sus clientes, con la tecnología más avanzada del momento.
En este mismo escenario irrumpe en el mercado Izzi Telecom, la oferta de Televisa de telefonía fija ilimitada y banda ancha de 10 Mbps, antecedida por una intensa campaña de mercadotecnia que apelaba a la expectativa y curiosidad de los consumidores, con frases dirigidas a confrontar la posición del operador preponderante. Además de telefonía y banda ancha, Izzi podrá sumar planes de televisión de paga estándar y de alta definición, por lo que también es un paquete triple play o convergente. Todo ello en el Distrito Federal, la ciudad más conectada del país.
Después del intenso cabildeo y de los resultados obtenidos con la aprobación de la ley (como la tarifa cero de interconexión y la regulación asimétrica al operador preponderante en telecomunicaciones), es de celebrar que los operadores hayan superado su inmovilismo comercial y en inversiones y lancen al mercado nuevas ofertas y planes que beneficien con precio y calidad a los consumidores.
Si los operadores móviles buscan que sus actuales clientes migren a la red 4G LTE y con ello logren la venta de dispositivos móviles de última generación y la expectativa de un crecimiento en el consumo de datos y aplicaciones móviles que les genere un incremento de ingresos, la apuesta de Televisa con Izzi Telecom es arrebatarle clientes a Telmex en telefonía fija, pero sobre todo sumar conexiones de banda ancha y añadir más clientes de TV de paga, gracias a la capacidad para mejorar tarifas, la reducción de costos y las economías de escala que permite el uso eficiente de recursos e infraestructura.
Por lo tanto, Televisa también estaría compitiendo con las ofertas de Axtel y TotalPlay de Grupo Salinas, ahora que ya no tiene ningún vínculo de inversión ni operativo con Iusacell, tras su venta de 50 por ciento a Ricardo Salinas Pliego por 717 millones de dólares.
Sin embargo, el responsable del lanzamiento de Izzi, Adolfo Lagos, vicepresidente de Telecomunicaciones de Televisa, expuso un planteamiento contradictorio. En entrevista para la agencia Reuters, dijo que «hay una demanda no atendida, rezagada, hay una falta de conectividad casi escandalosa en este país (…) y creo que ahora están las condiciones para que esto cambie».
En efecto, existe una “demanda no atendida y rezagada”, porque sólo unos cuantos usuarios tienen acceso a la convergencia y el triple play; y por su integración, Televisa es el principal grupo que puede beneficiar a sus clientes con la convergencia, pues posee cuatro empresas proveedoras de triple play (Cablevisión, TVI, Cablemás y Cablecom), sin ningún tipo de regulación asimétrica.
Por lo tanto, esta demanda seguirá desatendida y rezagada mientras el derecho a la convergencia no sea universal, no sólo en ciudades y mercados rentables (como es el caso de Izzi), sino en el resto del país. La demanda seguirá desatendida y rezagada mientras no se destraben las prohibiciones al operador incumbente para ofrecer TV de paga, y se permita un uso más eficiente de la infraestructura física actualmente existente, se destinen inversiones para desplegar redes de nueva generación, se generen economías de escala y bajen las tarifas, como es el caso de Izzi.
Con ello se comprueba la hipótesis de Mediatelecom Policy & Law de que la reforma a las telecomunicaciones creó más competencia en los mercados ya competitivos, con ofertas premium para usuarios ya conectados a algún servicio, pero que pueden añadir valor con otros servicios y completar así el triple play.
Con un total de 6.6 millones de Unidades Generadoras de Ingresos (UGIs), Televisa tenía al tercer trimestre de 2014 un potencial de 3.3 millones de suscriptores triple play (con base en el total de accesos de video que son los más cuantiosos), todos ellos en ciudades rentables donde operan las empresas de TV de paga filiales de Televisa. Así, Televisa podría llegar a 9.9 millones de UGIs si todos sus clientes se integraran al combo convergente de voz, datos y video.
Axtel, por su parte, poseía 1.5 millones de Unidades Generadoras de Ingresos (3T14), con un potencial de alcanzar 978 mil suscriptores triple play a su red (con base en los accesos de telefonía fija que son los más numerosos).También se mencionó que “hay una falta de conectividad casi escandalosa en este país”, lo cual es cierto, pero no principalmente en la Ciudad de México, donde Izzi Telecom comenzará a operar con su oferta doble y triple play. Donde la falta de conectividad es escandalosa es en los mercados no rentables, en las zonas rurales y apartadas, donde Televisa y el resto de los operadores no tienen infraestructura desplegada. Por lo tanto, independientemente de la oferta de Izzi, la falta de conectividad seguirá siendo escandalosa en el país y por eso el Estado prevé asumir el costo del acceso universal a través de la red troncal de fibra óptica y la red pública mayorista inalámbrica en la banda de 700 MHz.
La reforma y la ley secundaria permitieron que los operadores de redes de telecomunicaciones quedaran exentos del servicio universal. Seguramente veremos más ofertas comerciales como la de Izzi en las principales ciudades del país, donde el mercado ya es competido y los usuarios tienen opciones de elegir a sus proveedores. La competencia será más intensa donde ya hay competencia. Sin embargo, nada garantiza que la conectividad y los servicios de telecomunicaciones llegarán a los usuarios actualmente desconectados o con escasa oferta de servicios (principalmente de voz), a pesar de que la reforma constitucional incorporó el derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación, incluida la banda ancha.Los verdaderos planes comerciales disrruptivos serán aquellos que logren conectar a usuarios que actualmente no tienen servicios de telecomunicaciones, o todavía no le han añadido valor como banda ancha o TV de paga. Las políticas públicas y los modelos de negocio que se dirijan a la base de la pirámide y miren a los usuarios desconectados lograrán atender la demanda desatendida y rezagada, y superar la escandalosa falta de conectividad que prevalece en el país. Existe mucho potencial de crecimiento entre los millones de usuarios desconectados, incluido el rezago en la telefonía y la banda ancha móvil.
Los demás países de América Latina han hecho esfuerzos notables por incrementar la cobertura de servicios con políticas públicas que reducen impuestos, estimulan la cadena de valor de las redes de telecomunicaciones, fomentan la inversión, la instalación de infraestructura troncal de fibra óptica y la licitación de espectro para servicios móviles avanzados de cuarta generación. En la mayoría de los casos, esos países superan a México en teledensidad de servicios de telecomunicaciones. Es decir, al mismo tiempo que defienden la competencia efectiva, estimulan a la industria y la obligan a hacer las inversiones necesarias para llevar conectividad y servicios a toda la población.
Si los operadores sólo se centran en los clientes premium y en los usuarios ya conectados (como ocurre con Izzi, fomentado por una legislación que sólo se preocupa por la competencia en los mercados rentables), en el corto plazo lograrán ingresos pero no tardarán en descremar el mercado. También deben mirar y dirigir sus esfuerzos a los desconectados, para sumar accesos, ingresos y lograr un crecimiento sostenido, además de un auténtico compromiso con la digitalización y conectividad del país.
Mediatelecom Policy & Law estima que para alcanzar los niveles de penetración de servicios de Chile (como prevé la Estrategia Digital Nacional), México necesita sumar 68 millones de conexiones móviles y 2.3 millones de suscriptores a telefonía fija, lo cual a su vez traería crecimientos en banda ancha móvil y fija del orden de 25 millones de accesos adicionales, todo ello a 2018. Lograr estos niveles de conectividad, penetración y cobertura de servicios en México sí sería disruptivo.





