8023 España, José Manuel de Pablos, actualización del índice de impacto.

La noticia es más bien triste: Este octubre no habrá actualización del índice de impacto. Es posible que por gestiones del Rectorado de la Universidad de Granada ante la CRUE se consigan unos cuantos euros para que la actualización aparezca antes de finales de año.

¡Va a ser el (pen)último escándalo del agonizante gobierno del partido con aluminosis que todavía nos podrá sorprender con nuevas actitudes ‘patrióticas’, como la de Rota!

¿Por qué ocurre eso?

¿Por qué el IN-RECS y el IN-RECJ quedan tocados?  (Y no llegará a aparecer completo el IN-RECH, el de Ciencias Humanas, que está detenido en el espacio 2004-2008.)

Porque lo que se desea desde el ministerio es su hundimiento, en la senda hacia la privatización del control de la calidad de la Ciencia que se hace en España, como etapa previa a la privatización de la universidad pública a medio plazo.

Para ello, el ministerio de la señora ministra jefa de filas del lobby de empresas de transgénicos, la millonaria «socialista» Cristina Garmendia, ahoga financieramente al grupo de investigación EC3 (Evaluación de la Ciencia y la Comunicación Científica) de la Universidad de Granada. [Tal vez, el grupo que da más nombre a la UGR.]

Para ello cuenta con la FECYT, donde tratan de disponer de una herramienta capaz de anular el IN-RECS… porque es malo que eso lo haga un equipo de funcionarios públicos entregados a su trabajo, independientes y sin obediencia a consignas políticas de privatización.

En lugar de tratar a ese grupo con el respeto que se han ganado entre la comunidad científica y dotarlo de una financiación estable –por ejemplo, como hacen con el propagandístico IAC, sin ir más lejos– lo van dejando ahogar poco a poco: en el verano estuvieron varios días, si no semanas, fuera de la web por problemas semejantes… o, si se prefiere, por causas primeras del problema que aquí denunciamos.

Para ello, el ministerio «socialista» dispone de una singular herramienta de propaganda autodenominado FECYT, Falange Española para la Ciencia y la Tecnología, poderoso artilugio capaz de despreciar al investigador Mariano Barbacid [con el vergonzante silencio de la comunidad científica española] y, al tiempo, conceder cinco millones de euros de dinero público a un grupo que trata de hacer lo mismo que hacen en Granada con el In-RECS y lo mismo que hacen en México con Latindex y con Redalyc: ¡Es la aportación al 12 de octubre!

Para ello, frente al conocido y reconocido EC3 se inventan el I3C, con lo cual muy en breve la gente no sabrá si lo de Granada es EC3 o es  I3C. Para empezar, una cucharada de enmascaramiento y confusión: muy bien logrado, dicho sea de paso. ¿O es posible que es una casualidad que eso se autodenomine I3C, Índice Iberoamericano de Investigación y Conocimiento, que tratará de colonizar de nuevo América Latina, esta vez de la mano del Banco de Santander y su herramienta Universia. (Este magnánimo banco benefactor aporta otros cinco millones de euros a la operación, así que nos podemos imaginar cuánto rentable les va a ser en breve plazo.)

Que haya un veneno llamado también I3c, Indole-3-Carbinol, sí es una casualidad, lo mismo que se pueda consultar una «Lista de producto de I3C en spanish.Alibaba.com«. Son las cosas que salen cuando le preguntas a Google por I3C, para que compruebes lo enmascarado que sigue la operación.

No fue hasta mayo de 2011 cuando se tuvo noticia pública de los contenidos y financiación pública-casi-privatizada (nada de concurso púbico: mediante una «encomienda», que no es solo cosa de regalos de los reyes católicos, sino gobierno «socialista», 2011) de los cinco millones de euros, cinco, … salidos del Plan E, eso que nos dijeron que era un plan de trabajo social.

Fue en Barcelona, en el foro organizado por la revista «El Profesional de la Información», donde por vez primera se confirmó ese capitalazo, a la vez que se sabía que aunque el proyecto venía andando ya tres años, no disponía de web ni de consejo científico: algo muy serio y muy científico.

¿Para qué seguir?

Hace unos días, la herramienta propagandística FECYT volvía a convocar esa trampa que en 2011 ha servido para dejar sin máscara las trampas que hacen en el mundillo de las revistas para controlar aquellas que sirven o, a su juicio, puedan servir a los intereses del control privatizador de la Ciencia.

Por eso dejan fuera a una revista de Economía de la Universidad del País Vasco (Cuadernos …) bien colocada en el IN-RECS y le dicen que ha de mejorar su posición, pero entra la revista Universia Business Review… peor colocada en el IN-RECS que la revista vasca … pero mejor financiada, por el Banco de Santander, que para eso es aliado de la FECYT y del ministerio en la campaña para privatizar la universidad pública española y volver a conquistar América Latina.

El PsoE pone estas bases; a ver qué le toca hacer al PP, en este buen entendimiento del nudo PPsoE.

¿Lo vamos a dejar hacer con nuestro silencio?

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